El primero de ellos se inicia de modo "provocativo": "hablar de valoraciones de la realidad es un problema".
1. Porque dificulta el diálogoCada una de estas objeciones tiene argumentos que conducen a considerar que sólo si hablamos de "valoraciones de la realidad", podemos hablar, podemos aprender, podemos significar. Al fin y al cabo, buscamos "hacer justicia a la realidad"... ahora bien, la realidad primaria a la que debemos hacer justicia es "la realidad de los demás hombres". Pues bien: llamamos justicia a la disposición a someter nuestras actuaciones a esa norma: la realidad de los demás hombres.
2. Porque es dogmático
3. Porque, al fin y al cabo, es una cuestión de palabras.
Interesante, ¿no?
Entiendo que el resto del capítulo intenta sacar a la luz cómo se ha intentado "hacer justicia" y qué objeciones pueden hacerse a cada uno de los intentos. Como siempre, con afán de dar un paso más en la dilucidación de "qué es lo que realmente queremos", "qué es lo bueno".
En cuanto al quinto capítulo, subraya una de las máximas éticas por excelencia, de suerte que su aniquilación borra, creo, todo discurso ético. Sin embargo, es uno de los juicios más discutidos en nuestro entorno: podréis reconocerlo también a través del texto de Spaemann.
El marco conceptual es la dualidad que plantea Weber entre "ética de la convicción" y "ética de la responsabilidad". Analizar los argumentos de cada una de las posturas y ver dónde están sus límites será interesante. Quisiera que, en la medida de lo posible analizárais vuestros propios puntos de vista para "someter nuestros intereses, nuestros valores, a una medida externa a cada uno, objetiva". Es parte del interés de la asignatura.
El discurso intenta aproximarse aún más a "qué sea actuar bien", o "qué es lo bueno". De nuevo veremos que no es cuestión fácil, aunque se va acercando a algo claro: si no es fácil decir que algo -un acto concreto- se siempre bueno en cualquier circunstancia, sí podemos decir que hay actos que JAMÁS han de realizarse, bajo ningún concepto y en ninguna circunstancia. Esto, creo, comienza a clarificarse un poco más.
Un cordial saludo.

49 comentarios:
Ál leer sobre la justicia y sobre todo el tema tan conflictivo como es la famos frase de "el fin justifica los medios", me ha llamado la atención el ejemplo del médico. Es lo que me ha hecho ver más clara la idea de justicia, sus medios, y sobretodo la moral.
En primer lugar el médico antes de ejercer, realiza el juramento hipocrático en el que entre otras cosas jura prestar auxilio médico a todo aquel que lo necesite y no inducir a empeorar al paciente ("de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror. A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer pesarios abortivos. Pasaré mi vida y ejerceré mi arte en la inocencia y en la pureza". Por lo tanto, la obligación del médico es curar al enfermo, sin más miramientos, aunque sepa que es un criminal y al curarle pone en peligro la vida de mucha gente. Eso es algo que tal y como está organizada nuestra sociedad corresponde a otras entidades. Uno no debe tomarse la justicia por su mano, y aunque se tengan buenas intenciones, cada uno se debe guardar de juzgar y no salirse de su lugar.
No sé si se ha entendido lo que he intentado explicar o si lo he comprendido bien. Muchas gracias
Sobre el capítulo de la Justicia me gustaría señalar lo más importante desde mi punto de vista.
Comenzaré hablando de la experiencia...¿Qué signifca la experiencia?La experiencia significa que una determinada manera de actuar es más apropiada que otra, esto es lo que afirma Spaemann, me ha llamado la atención ya que todos definiriamos a la experiencia como ese aprendizaje que vamos adquiriendo que nos da la opcion de modificar y mejorar nuestros actos futuros.
El lenguaje nos da acceso a las cualidades, posibilitan una experiencia.
Sobre la justicia hay que señalar que en verdad la justicia es tener en cuenta a los demás, es una virtud que las personas debemos y podemos poseer.
La justicia es lo que nos hace a las personas actuar atendiendo a una norma, en la sociedad de hoy en dia esa norma serían las leyes, la jurisdición pública o lo que me parece más correcto, actuar respetando la dignidad de todas las personas.
Marx defendía la teoría del comunismo, esto supone el querer crear un estado en el que no haya justicia, un estado de abundancia en el que no se necesite más q coger.
La justicia significa imparcialidad pero hay que dejar claro que no siempre y en todo momento debemos ser imparciales, porque no todos nuetsros actos esta sometidos a juicio.
La injusticia consiste en aprovecharse de una necesidad, es decir, una persona que en un determinado momento tenga una situación privilegiada respecto a otra persona y se aprovecha de esto, en este caso se hablaria de injusticia.
Es importante también decir que todo el mundo tiene unos deberes de justicia o unas normas con los demás solo por ser el una persona, aquí quizás podríamos meter el dicho tan famoso de "no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti".
Por último, me ha llamado mucho la atención la última página, la justicia en cuanto a las necesidades de una persona, para ser justos sin duda alguna debemos amar al prójimo.
El primer capítulo de semana comienza dando respuesta a tres de las objeciones que se hacen a la importancia de los valores.
La primera: "Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superarlos conflictos ni a lograr un acuerdo". A esto responde diciendo que los valores son el presupuesto necesario para la superación de los propios conflictos.
La segunda:"hablar de valores tiene algo de sentido dogmático".Ante esto, el autor afirma que los valores no son una hipótesis sino un presupuesto necesario paral a formación de hipótesis. Es decir, si un sujeto no quiere algo,no lo encuentra importante, no lo aprenderá.
La tercera:"en realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis de lenguaje". Aquí el autor está en parte de acuerdo ya que primero dotamos de significado las palabras para luego hacer su análisis de significado. Pero dice"sólo si uno saca fuerza para su acción de lo que la palabra bueno significa, se puede al fin y al cabo saber si se ha comprendido lo que significa".Es decir, que no sabremos el significado verdadero de una palabra hasta que el propio significado tenga consecuencias en nosotros.Algo asi como que no sabremos lo que es aburrirmos hasta que realmente experimentemos las consecuencias del aburrimiento.
En el segundo capítulo se aborda la cuestión de si el fin justifica los medios.Para ello alude al sociólogo Max Weber que distingue entre ética de la responsabilidad y ética de convicción. La primera se relaciona con la ética de la política y de la moral teleológica o utilitarismo. Ésta considera las consecuencias mejores en consecuencia al actuar. La segunda está relacionada con la ética de los santos y la moral deontológica. Aquí los comportamientos son buenos o malos sin tener en cuenta las consecuencias.
Con referencia a las anteriores tres consideraciones que Emi ha comentado, vivir de una manera recta significa hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses y formarlos. La educación debe llevar al hombre a que sea capaz de hacer lo que quiera sin dejarse llevar. Es necesaria una formación de los intereses objetivos y también un aprendizaje para objetivarlos sujetándolos a una medida común a los demás.
Cuando la acción de uno afecta a los intereses del otro, no se justifica con el hecho de que sirva a mis propios intereses. Es justa aquella persona que, examina de qué intereses se trata y que es capaz de ser imparcial, independientemente de privilegiarse él mismo y de quién sean los intereses.
Y respecto al quinto capítulo, me gustaría marcar que existe algo más allá de la justicia, y que es inmoral preferir perder los bienes cuando es imposible repartirlos antes que darlos a uno cualquiera. Hacer justicia exige conocimiento con amor, es decir, que ninguno de los dos falte. Por ejemplo, podemos querer al niño y darle todo lo que quiere, pero si hacemos esto y no sabemos que es malo para él, le estaremos haciendo daño.
Existe una asimetría entre los comportamientos buenos y malos, y no hay modos de proceder que siempre buenos. Que una acción sea siempre buena, depende de diversas circunstancias, sin embargo, podemos decir tajantemente, que existen modos de proceder, que independientemente de cualquier circunstancia son SIEMPRE MALOS, ya que con ellos de le niega al hombre su carácter de persona y de fin en sí mismo.
Buenos días.
En primer lugar me gustaría recalcar que la justicia es una virtud, una actitud del hombre. Es importante saber que cundo mi acción afecta a los intereses de otro, no basta para justificarla el hecho de que sirva a mis propios intereses.
Justo es aquel que examina de qué intereses se trata y esta dispuesto a pasar por alto de quién son los intereses.
Después de esta reflexión pensemos un poco, realmente en el mundo en el que vivimos hoy ¿hay muchas personas justas?
La justicia es el reconocimiento de una simetría fundamental en relación con los hombres, justamente cuando se trata de repartir bienes escasos. Pero a la hora de repartir hay dos criterios que chocan, estos son:
-IGUALDAD ARITMÉTICA: cada uno recibe lo mismo independientemente del trabajo realizado.
-IGUALDAD PROPORCIONAL: cada uno recibe según su capacidad y su trabajo. Dar a cada uno lo suyo.
Ninguno de los dos criterios son totalmente justos, contra estos aparece un criterio que es dar a cada uno en relación a sus necesidades. Es el criterio que sigue el CRISTIANISMO.
Por último del capítulo V quiero reseñar un párrafo que me parece esencial:
“… podemos usar de los demás como medios. Pero sólo parcialmente; nos aprovechamos de ciertas capacidades y prestaciones de los demás. Pero no se puede desconocer que los otros son, por su parte, un fin en sí mismos y que, en todo caso, tienen el derecho de exigir los servicios de los demás”
La conclusión de este capítulo es que el FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS.
Hola soy Carla Torres, 2ºmagisterio Ed.Primaria.
En primer lugar debemos denominar lo que es la justicia, es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones, no solo consiste en la simple igualdad de todos, sino que todo debe ser justificado. Podemos llegar a hablar de situaciones justas o de conclusiones justas, pero ante todo debemos saber que la justicia es una virtud.
Llamamos justo a aquel que en los conflictos de intereses, examina de que intereses se trata y esta dispuesto a pasar por alto de quien son esos intereses.
Conclusión: el ser humano debe atacar las normas dictadas por la justicia en todo los casos, cuando se refiere a hachos regulados en la sociedad, no debe en ningún caso tomarse la justicia por su mano, para ello estas las leyes y normas establecidas.
Por otro lado a nivel de comportamiento, nos basamos en la concepción de determinadas normas, actitudes, establecidas según el concepto de “justa o no justa” para desenvolvernos en nuestra rutina diaria.
Sobre el capítulo V:
Definimos justicia como reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo. Hay que dejar claro que para hacer justicia al hombre no hace falta sólo la justicia, hacer justicia al hombre exige conocimiento y amor, para saber si uno es justo debe conocer lo que implica el actuar de un modo justo con los demás.
Amor significa querer dar al otro lo que es bueno para él, causar daño sin necesidad, por ejemplo, sería no ser justo porque no estás amando.
Weber afirma que, un médico que oculta el diagnostico a su paciente porque piensa que no va a ser capaz de aceptarlo está actuando responsablemente, ante esto estoy totalmente en desacuerdo, es más me parece más bien una actitud inmadura, primero porque el médico no tiene derecho a tomar esa decisión, segundo porque las “malas noticias” uno tiene que conocerlas y aceptarlas, si una persona nunca tiene consciencia de que hay veces que las cosas pueden salir mal nunca valorará cuando las cosas salen bien y si a esta persona siempre se le ocultan las malas noticias nunca sabrá actuar ni responder ante ellas.
¿El fin justifica los medios? Esta pregunta quiere decir a si está permitido cualquier acto con tal de que a la larga quede justificado por el conjunto de las consecuencias positivas. Ante esto tengo que decir que el fin NO justifica los medios y que una persona jamás va a poder controlar todas las consecuencias de sus actos por lo que nunca sabrá si un acto digamos “malo” tendrá unas consecuencias positivas a largo plazo.
Hablando de este tema hay que tratar el tema del utilitarismo, este choca con ese supuesto conocimiento de las consecuencias posteriores de un acto, el utilitarismo afirma que no se puede ver al cualidad moral de la acción sino que se requiere tener presente la función universal de su utilidad.
“Todo crimen quedaría justificado si quien lo perpetra persigue un fin que hace bueno ese medio” esta frase da lugar a la ética de la convicción , supone que toda persona debe juzgar comprendiendo primero la intención y el fin de la historia.
Que una acción sea buena depende siempre de un conjunto de circunstancias, pero sin embargo hay modos de obrar que son siempre y en todas las circunstancias malos porque van en contra de la dignidad de la persona.
Y por último algo que me ha llamado la atención es en la última página, estoy de acuerdo que todas aquellas acciones malas o injustas deberían sernos imposibles de hacer “ lo que va contra la piedad, contra el respeto debido al hombre, dicho brevemente, contra las buenas costumbres, debe ser considerado como imposible”
Hola buenas tardes, soy Clara del Campo, alumna de 2º de educación primaria.
Tras leer el capítulo V, me gustaría destacar las palabras claves de este:
Justicia: reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo.
La justicia exige: conocimiento y amor.
Amor: querer dar al otro lo que es bueno para él.
Ética, tipos:
Ética de responsabilidad: actitu de una persona, que en sus acciones, considera el conjunto de las previsibles consecuencias, y se pregunta cuáles son las consecuencias mejores en conjunto y entonces actúa en consecuencia.
Max weber considera la ética de la política como la ética de responsabilidad
Y la ética de los santos como la ética de convicción.
Tipos de moral:
Deontológica: es la que llama buenos o malos ciertos comportamientos en general y sin tener en cuenta las consecuencias.
Teleológica: aquella otra que deduce el valor de las acciones del conjunto de las presuntas consecuencias.
A ambas se le llama también utilitarismo.
A continuación me gustaría comentar acerca de la frase "El fin justifica los medios".
Personalmente pienso(como dice el libro) que no es así cuando es un fin bueno que compensa el mal producido por los medios empleados. Es obvio qe cuando una acción está mal, no va a dejar de estarlo por que el fin al que se quiere llegar sea bueno.
Desde mi punto de vista es como que hay poderes o gobernantes que estan por encima de la moral y la ética dominante para conseguir sus objetivos o llevar a cabo sus planes.
Muchas gracias.
Alberto Flores García de la Parra
2º Educación Primaria
Capítulo 4
A lo largo de este capítulo, Spaemann analiza la justicia como virtud, como actitud del hombre. Quiero empezar este comentario haciendo mención al título del capítulo: Justicia o yo y los otros. Son varias las alusiones que realiza el autor en todo el libro acerca de la forma que ha de tener el hombre para vivir rectamente. Una manera para lograrlo es hacer justicia a la realidad, lo cual no es tarea fácil. Esto implica conocer cuál es el contenido más útil, más valioso para el hombre de la realidad. No basta cualquiera, sino el mejor, aquel que es acorde a nuestros deseos y una vez que lo hemos conseguido, buscar un nexo de unión con los intereses de los demás para llegar llegar a un consenso en caso de conflicto. Por el hecho de ser hombre tenemos deberes de justicia para el prójimo, de no ser así, seríamos irrespetuosos, egoístas y nuestra formación se vería dañada de por vida.
Es interesante reflexionar que la manera más idónea para hacer justicia a la realidad parte de hacer justicia a los demás hombres, a quien tenemos al lado con el respeto a sus intereses que en ocasiones entran en confrontación con los míos. Es cuando entra la sincronía de la habla el autor.
Sin duda, la justicia, entendida como virtud, es ejercida por quienes disponen de poder, pero me hago una pregunta, ¿qué ocurre en un país, en una comunidad cuando hay diferentes formas de poder? Se ejercerá justicia en diferentes modalidades conforme haya más de un poder, de ahí que la imparcialidad, como característica que reposa en el concepto de justicia quedaría resentida.
Por último, no quiero pasar por alto la aclaración que hace el autor sobre aquellos estados donde a cada uno se le hace justicia según sus necesidades. Para Marx, cada persona posee ciertas capacidades y se le debe aplicar la justicia en función a las mismas. Los que carezcan de capacidades para una determinada actividad, el reparto de cargos y beneficios será distinto, será diferente a quienes no lo tienen: diferencias de clases, jurisprudencia determinada e imparcialidad. A cada uno le corresponde lo suyo, en función de su rendimiento. Considero que la justicia distributiva quedaría dañada, el reparto no sería equitativo y las disputas pondrían en cuestión la finalidad de la justicia.
Muchas gracias.
En este cap. IV se vuelve una vez más a señala la importancia de los valores para superar conflictos, y destacar cómo la educación capacita al hombre para hacer lo que quiera pues le enseña a dirigir su vida y no sólo a dejarse llevar por ella. El hecho de que el hombre no está solo y por ello tiene que aprender a convivir y comportarse con los demás de una manera justa.
Spaemann define la justicia de un modo general como “la disposición a someter la propia actuación a una norma justificativa”. La justicia es una actitud del hombre. La visión de Marx de un estado sin justicia no dejar de resultar utópico al mismo tiempo supone un desconocimiento del ser humano, ya que en una sociedad se necesita algo que regule y ordene el comportamiento de los hombres, no dejarlos a lo que cada uno quiera hacer sin límites.
En el cap. V al hablar del “fin justifica los medios” da unos argumentos muy buenos para tener en cuenta en la sociedad actual que cae tantas veces en esto y en utilizar a los hombres en beneficio de la propia sociedad sin contar con su dignidad. La justicia siendo necesaria no basta para hacer justicia al hombre. Muy esclarecedor el ejemplo que señala Spaemann del juicio de Salomón en el que aparece un elemento fundamental para que haya justicia, el amor; la mujer que es la madre del niño renuncia a la justicia porque lo quiere de verdad, p. 72.
Otros puntos importantes de este capítulo son los referidos al utilitarismo, hoy parece que todo tiene que servir para algo, incluido el propio hombre. “El utilitarismo cae en una contradicción ya que pretende lograr el mejor modo posible….la orientación utilitarista de nuestras acciones resulta perjudicial….p. 80.
Tenemos que responder de nuestros actos que influyen en los demás y tienen una repercusión. Cada persona es un fin en sí misma y utilizarlas bajo toda forma de esclavitud, tortura, etc. supone una negación de esa finalidad. Se desprenden lecciones muy prácticas que nos ayudan en nuestra relación con lo demás.
Trataré de resumir el capítulo V:
Vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad. La formación ha de encargarse de esclarecer el contenido valioso de la realidad, objetivando nuestros deseos e intereses, comparándolos entre sí.
La realidad a la que debemos hacer justicia son los demás hombres.
Justicia es la disposición a someter mi propia actuación de modo que sea comprensible por los demás afectados por las consecuencias de mis acciones.
Es decir, que si mis intereses tienen preferencia es porque son más importantes de acuerdo con su contenido, no porque sean míos.
"Llamamos justo a aquel que en los conflictos de intereses, examina de qué intereses se trata y está dispuesto a pasar por alto de quién son los intereses."
"Justicia es el reconocimiento de una simetría fundamental en relación con los hombres".
Esta simetría no consiste en la simple igualdad de todos, sino en que las asimetrías deben ser justificadas, de manera que cualquiera que esté dispuesto a pensar justamente esté de acuerdo con esa asimetría.
"El fenómeno que está en base de toda justicia es el de la distribución o necesidad de bienes que son escasos".
Justicia no significa que cada uno reciba lo mismo o contribuya lo mismo, significa que el reparto de cargas y beneficios, y su uso, no se haga de antemano. Justicia significa imparcialidad.
La injusticia consiste en aprovecharse de una necesidad, de una posición de dominio.
Por eso la justicia podría ser la virtud de los que disponen de poder: la virtud del más fuerte.
Pero va contra la exigencia fundamental de la simetría que unos hombres dependan de que otros sean justos.
El derecho del más fuerte sería el derecho y la posibilidad -que el débil no posee en el mismo grado- de pasar por alto sus intereses y poder ser justo.
Los filósofos antiguos hablaban de una igualdad aritmética y otra proporcional:
Igualdad aritmética: cada uno recibe lo mismo, el mismo salario para todos, independientemente del trabajo que realicen.
Igualdad proporcional:
-Marx: a cada uno según su capacidad y trabajo.
Pero cómo valorar el trabajo? Para Platón únicamente Dios puede actuar de acuerdo con la justicia proporcional.
-Cristianismo: a cada uno según sus necesidades. Tiene que ver con lo que llamamos amor al prójimo.
Buenas tardes: soy Loreto García-Quirós y voy a comentar algunos puntos del capitulo IV:
La definición de valor asegura que el hombre se encuentra juzgando y valorando las cosas de manera continua, esto lo hace para actuar y decidir; cuando hablamos de valores tratamos de alcanzar un significado más amplio como el sentido de la lealtad, la justicia o la tolerancia. Por eso afirmamos que los valores motivan y definen las decisiones de las personas y aquí aparece un tema de discusión permanente; tenemos por un lado los valores y por el otro las valoraciones, ambas difieren. Éstas últimas pueden ser consecuencia de los valores, es decir, decimos que una película nos gusta porque resalta la idea de justicia, la cual es parte de mis valores. Estos últimos son virtudes, si consideramos la justicia con un valor principal, entonces quiere decir que la justicia en nuestra personalidad es una virtud. Otra de las afirmaciones de la definición de valor es que poseen una dimensión subjetiva; para muchos su escala puede estar precedida por el trabajo, la familia y los amigos; mientras que para muchos otros la familia es el valor principal, luego vienen los amigos y por último el trabajo. Ninguna de ellas está mal, ya que cada uno aplica el criterio que cree conveniente.
La justicia es una virtud, es decir, una actitud del hombre. La justicia puede ser exigida a todos, en todo momento y respecto de toda persona, ya que la exigencia de la justicia no requiere mas que la relativización de las propias simpatías, deseos, preferencias e intereses.
Llamamos justo a aquel que, en los conflictos de intereses, examina de que intereses se trata y esta dispuesto a pasar por alto de quien son dichos intereses.
El fenómeno en que se apoya toda justicia es el de la distribución o necesidad de los bienes que son escasos. La distribución de bienes que son abundantes no requiere criterio alguno de justicia.
La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo ya que la injusticia, allí donde se halle, es una amenaza para la Justicia en su conjunto.
Capítulo V
La justicia como ya he dicho necesita del conocimiento y del amor, amor significa querer dar al otro lo que es bueno para él, es injusto por ejemplo hacer sufrir a alguien solo con el fin de que ese alguien sufra.
A la pregunta de si el fin justifica los medios, el fin no justifica los medios pero, desde mi punto de vista, en ocasiones extremas se debe elegir un mal menor que en realidad es igualmente un fin por eso no se le puede contestar rotundamente a que el fin no justifica los medios.
Para actuar de un modo justo es cierto que hay que tener en cuenta las consecuencias de nuestros actos sin embargo no podemos actuar según estas consecuencias porque nunca vamos a poder conocerlas todas, por tanto no vamos a poder controlar lo que finalmente supondrán nuestros actos. El utilitarismo supone el conocimiento de todas las consecuencias de nuestros actos para lograr el mejor mundo posible pero esto es algo imposible.
Hola soy José Manuel Juez:
Capítulo IV
La justicia es lo que hace respetar la dignidad de la persona, hoy en día no sólo basta la justicia para que la dignidad de la persona se respete. Una persona para actuar justamente con otra debe poseer conocimiento y debe saber amar, es decir, si una persona no conoce los modos de obrar buenos o malos nunca sabrá si está haciendo bien o mal por lo tanto debemos tener en cuenta también la conciencia de cada persona, esta conciencia debe de estar formada con el fin de obrar justamente.
Hay que tener en cuenta también la realidad de cada persona, lo importante es hacer justicia a los demás hombres y eso es un aspecto genérico a todo el mundo. La justicia es una actitud del hombre, una virtud, y al ser una actitud el hombre puede actuar de forma justa o injusta.
La injusticia consiste en aprovecharse de una necesidad de una persona, supone obrar de un modo negativo o malo con una persona que esté en una situación de desventaja y aprovecharse de esta situación con el fin de sacar un provecho personal.
Cada persona solo por el mero hecho de ser persona tiene derecho a ser respetada, todo el mundo tiene unos deberes o unas normas que respetar con el resto de las personas, todo el mundo debe respetar la dignidad de cada persona y así actuara de una forma justa.
Buenas tardes a todos soy Alberto Arroyo de Ed. Física
Capítulo IV
En este capítulo Spaeman habla sobre “vivir rectamente” pero, ¿qué es vivir rectamente? Puedo decir que vivir rectamente significa hacer justicia, es decir, que un hombre en su vida no puede dejarse influenciar por nadie ya que, debe aprender a ser capaz de hacer lo que quiera en todo momento.
El camino recto es el que aprende el hombre, ya sea por experiencia, imitación…
“Lo bueno es hacer justicia a la realidad con todos, pero sobre todo consigo mismo”.
Pero para definir correctamente “vivir rectamente tenemos que hablar de justicia, por lo tanto, ¿Qué es la justicia? Es el bien común o valor determinado por la sociedad.
Capítulo V
¿El fin justifica los medios? Hay dos tipos de medios; los medios buenos (entonces si que los medios serían justificables) y los medios malos (no justificables). En cuanto a los medios bueno puedo decir que el fin si que justificaría los medios , ya que si no hacemos daño a otras personas y no obramos mal estaría bien hecho pero ¿y si obramos mal? un medio que nunca sería justificable sería “poner la zancadilla” a alguien para que no lo lograra, así indirectamente nos beneficiaríamos nosotros
Hablando de temas ya tratados en clase; Robin Hood ¿obra bien o mal? ¿El fin que es dar el dinero a los pobres, evita que el medio de robar esté bien?
En conclusión diré que no todos los fines justifican los medios pero si los que son obrados con buena fe.
Gracias.
Hola, buenas tardes. Soy María Dáneo de 2º lengua extranjera.
Sobre el capítulo 4 me gustaría señalar que lo he leído pero que no me he enterado de nada, me ha parecido horrible. No he entendido nada sobre todo al principio.
El capítulo 5, me ha parecido muy interesante y mucho más fácil de leer y de comprender.
La justicia aquí es descrita de forma distinta a como yo la había visto en otros sitios. Según Robert Spaemann la justicia es alguien que prescinde de sí mismo al tratar de repartir de forma equitativa los bienes escasos. Con la justicia se reconoce el respeto que todo hombre tiene que tener supuestamente.
A la hora de hacer justicia hay que tener en cuenta dos cosas fundamentales: el conocimiento y el amor. Tienes que tener conocimiento para saber qué es el hombre y que cosas le hacen bien o mal y es necesario tener amor para poder tener benevolencia, el querer dar al otro aquellas cosas buenas para el e intentar no darle aquellas que sabemos que no van a ser del todo buenas. Por lo tanto para la justicia es necesario el conocimiento con amor
Para poder realizar las cosas con justicia es necesaria la ética, existen dos tipos de ética, la de convicción y la de responsabilidad. Esta última es aquella persona que considera o que tiene en cuenta las consecuencias de eso. Al ver las posibles consecuencias que pueden derivar de su acción actúa en consecuencia. El segundo tipo de ética, la de convicción, es aquella persona que no hace algo que para él sea malo aunque las consecuencias sean buenas. En el texto se pone el ejemplo de una persona que se niega a matar aun estando en guerra, el peligro que tiene esta ética es que puede esta persona acabar debilitando a sus propias posiciones; Max Webber señalaba que la ética de la responsabilidad es la típica de los políticos y la ética de convicción la ética de los santos. Max olvidaba que hay políticos que pueden llegar a ser santos.
Por otro lado existe la oposición entre la moral deontológica y la moral teleológica. La primera es la moral que no tiene en cuenta las consecuencias, lo que es malo es malo y lo que es bueno es bueno. La teleológica es la que sólo tiene en cuenta las consecuencias. Esta última corresponde a la ética de responsabilidad y también puede ser llamada Utilitarismo.
En consecuencia a mi parecer no existe ética o moral que deje de lado completamente las consecuencias de los actos, ya que como dice Robert Spaemann actuar significa producir efectos. Por lo que hay que hacer es actuar teniendo en cuenta si lo que estamos haciendo es bueno o malo y también teniendo en cuenta todas las consecuencias que pueden surgir de nuestra acción.
Seguimos avanzando y ahora Spaemann va a adentrarnos en el tema de "Hacer justicia a la realidad" centrando su atención en la justicia como una actitud del hombre o disposición interna a obrar lo debido, esta disposición exige en el hombre el ser capaz de relativizar sus propios intereses y deseos y someterse, en caso de dudas, a una instancia imparcial. Hacer justicia a los demás hombres.
Cuando leía esto, recordé que en algún momento me hablaron de la definición de Santo Tomás de Aquino sobre la justicia que decía: es la voluntad firme de dar a cada uno lo suyo. Vemos que el sujeto de la definición es la voluntad, un bien inteligible, que nos permite acercarnos a determinar lo que debemos dar. En esta definición de Santo Tomás vemos que se hace claramente referencia a que la justicia tiene que ver con el otro, es mi deber comunicar al otro bienes, y a este respecto quiero apuntar que el mayor bien que podemos dar a otra persona es el del amor, por eso Spaemann dice que hacer justicia a la realidad va más allá de la justicia, porque exige conocimiento y amor, he de saber qué es el hombre y qué le hace bien para poder dar a cada uno lo suyo.
Esto tiene una gran relación con nuestra profesión, debemos tener la voluntad firme para dar a cada uno de nuestros alumnos lo suyo, y para ello debo saber quién es aquel a quien tengo delante y saber qué es lo mejor, lo bueno para él.
A raíz de esta frase “Vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad”, la Educación debe enseñar a objetivar nuestros deseos e intereses, es decir, comparándolos entre sí. Los alumnos han de ser capaces de no dejarse llevar, aprendiendo así a conducir su vida. De este modo, la realidad a la que debemos hacer justicia es a los demás hombres.
Partiendo de la base de que la justicia es una virtud del hombre, se hace imprescindible el diálogo para intentar solucionar nuestros problemas y de esta manera llegar a hacer justicia.
Marx establece dos principios de igualdad:
- Igualdad aritmética, significa que cada uno recibe lo mismo. Esta postura no creo que fuese justa pues quién quiere contratar a un abogado mediocre, o poner su vida bajo un “medicucho”.
- Igualdad proporcional, “a cada uno según su capacidad y según su trabajo”, es decir, dar a cada uno lo suyo, y no a todos lo mismo. Pues tampoco esto sería justo porque es difícil valorar el trabajo de cada uno.
En el capítulo V entendemos entonces que la justicia significa reconocer que todo hombre merece respeto por si mismo. Y por tanto, hacer justicia al hombre exige dos cosas distintas: conocimiento y amor. Entendido éste último como querer dar al otro lo que es bueno para él.
A raíz de esto Max Weber expone dos posiciones:
- Ética de responsabilidad: es la actitud de una persona que, en sus acciones, considera el conjunto de las previsibles consecuencias, y se pregunta cuáles son las mejores en conjunto, a partir de aquí actúa en consecuencia ; aunque tenga que realizar lo que debíamos considerar como malo.
- Ética de convicción: argumenta que si todos fueran pacifistas, no habría guerra y que, en definitiva, alguien tiene que empezar alguna vez.
Hola a todos:
Leyendo el capítulo cuatro sobre la justicia llego a la conclusión de que el hombre no puede hacer, "crear justicia".
La justicia equitativa puede producir grandes injusticias.
Todo por igual que en teoría parece loa más sentato sería algo absurdo si todos fueramos con la misma talla de pantalones.
Esto una madre lo entiende muy bien que da a cada hijo lo que su hijo necesita.
Sin embargo, dar a cada uno según su capacidad, según el esfuerzo tampoco es fácil, porque, ¿cómo se valora la capacidad y el esfuerzo?.
Además tenemos el factor suerte porque cuantas veces en un examen nos han preguntado o lo que nos sabíamos mejor o lo que no nos sabíamos.
¿Quién puede hacer justicia?
Platón responde que sólo Dios, porque sólo Él puede juzgar el valor absoluto de cada uno y cada una de sus prestaciones.
Respecto al siguiente capítulo me gustaría señalar que no se puede valorar una acción exclusivamente por sus consecuencias porque entonces para obtener un bien se obraría mal, y en este caso nunca se alcanzariá el bien deseado porque ese bien buscado esta corrompido desde su raíz.
Los nazis buscaban un bien -el hombre ario- y para ello exterminaron a millones de judios y a todo el que se opuso a sus ideas. El fin nunca puede justificar los medios.
El experimento que se narra en el texto sobre seguir aplicando descargas eléctricas en aras del bien de un experimento es terrible.
Aunque no viene en el texto yo aplicaría la máxima:"no hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti".
Elena Peñín Ramírez
El tema de la justicia y cómo lo trata Spaemann me ha hecho reflexionar; y creo haber entendido lo siguiente:
Nuestro caminar cotidiano es un caminar con otros. Es la idea de la que parte el autor, exponiendo de algún modo la tentación de pensar que la justicia es una especie de orden ideal de convivencia, a modo de una sociedad utópica en la que existen unas leyes verdaderamente sabias, unas instituciones humanas, un cauce de relaciones en los que cada uno es respetado.
Pero si la justicia fuese simplemente una cuestión de leyes que asegurasen un buen procedimiento de respeto y defensa de derechos personales, podría darse que una sociedad fuese justa, mientras que sus ciudadanos careciesen de esa virtud personal.
Así lo que la virtud de la justicia consigue es que queramos a los demás bien. ¿Y qué quiere decir “querer bien a una persona”? No se trata de tener simplemente buenos sentimientos, sino, principalmente, de querer su bien cuando las queremos a ellas. Quien es justo, quiere dar a cada uno lo que le corresponde, esto es, a cada uno, lo suyo, su bien.
Y para saber lo bueno que le corresponde al otro hay que estar dispuesto a pasar por encima de uno mismo, haciendo justicia a la realidad. Sólo así puede conocerse lo verdaderamente bueno aunque “no hay modos de proceder que sean siempre y en cualquier lugar buenos” (final del Cáp V).
Buenas tardes soy Ana Álvarez y voy a comentar algunos aspectos del capítulo IV.
Spaemann explica tres objeciones respecto a la importancia que se otorga a los valores para tener éxito en una vida.
La primera, señala que hay valores en la vida que sólo van a ser conocidos o compartidos por una minoría y no por eso dejan de serlo. Aunque esos valores generen conflictos son necesarios para la superación de los mismos.
La segunda explica que los valores deben apoyarse no sólo en la definición del mismo sino también en un desarrollo práctico que lleve al crecimiento de la persona.
La tercera objeción dice que el lenguaje ayuda a comunicarnos y a expresar los valores pero a la vez limita también su amplio significado.
Por otra parte, explica la función de la educación advirtiendo que “hay que lograr que los alumnos sean capaces de hacer lo que quieran”. Deben aprender a guiar su vida hacia donde ellos quieren, no dejarse llevar. Por eso, es necesario enseñar a poner a los alumnos en la realidad partiendo de la suya propia, objetivando sus intereses y acercándolos hacia el bien y hacia la verdad.
El valor de la justicia se refiere a los demás. Tradicionalmente se refiere a “dar a cada uno lo suyo” -, según la famosa expresión de Ulpiano, un jurista romano del siglo III. Y esto se consigue, según el autor, mediante la superación de un conflicto a través de la comunicación. Sin embargo, la clásica definición no aclara en realidad en qué consiste “lo suyo” que hay que asegurar a cada uno. Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley.
La justicia es una virtud, ya que es una actuación del hombre. Esta justicia a la que nos referimos debe ser exigida a todos los hombres. Justicia no significa que cada uno reciba lo mismo o contribuya lo mismo, sino dar a cada uno lo suyo.
En la sociedad de ahora existen relaciones económicas que no son simétricas. Si lo fueran, no existirían las injusticias, que se dan cuando los bienes acaban en las personas con más poder y mejor posicionadas. Por estas relaciones desequilibradas es necesario que los hombres ejercitemos la virtud con criterios distributivos.
Además de la proporcionalidad del trabajo, existe otra proporcionalidad que corresponde a una sociedad justa: es decir, la que se encuentra en relación con las necesidades de una persona. Esto supone que una persona puede ser ayudada por otra persona, lo que denominamos “el amor al prójimo”, que se debe ejercitar en una sociedad justa.
Gracias
Hola, soy Alicia de lengua extranjera.
En primer lugar quería preguntar si realmente el fin justifica los medios que son obrados con buena fe.
En mi opinión por muy buena fe con la que se actue, el fin no justifica los medios. Por muy bueno que sea el fin que se persigue, si al hacerlo se daña la dignidad de cualquier persona, no está justificado.
Sobre la justicia no he comprendido algunos puntos como por ejemplo:
¿Por qué la justicia puede producir grandes injusticias? Me parece que si todo el mundo tuviera la misma visión de lo justo y lo injusto esto no ocurriría, ¿Entonces es la justicia algo relativo?
Hola a todos.
Del capítulo IV, quiero destacar lo siguiente. Los valores son necesarios en el día a día para realizar hipótesis y aprendemos con la experiencia, que consiste en aprender a actuar para alcanzar un fin. La educación en los seres humanos sirve para conducir, más que dejarse llevar, su vida más allá. Como vivimos en sociedad, necesitamos la justicia. Todos tenemos unos deberes fundamentales de justicia con los demás por permanecer al grupo humano. Es una actitud del hombre y también es un punto de vista desde la distribución de los bienes escasos.
En cuanto al capítulo V. A la pregunta ¿el fin justifica los medios? Yo creo que la respuesta es que no. Yo en este caso me voy a orientar hacia la idea de utilizar a alguien para conseguir algo, ya que actualmente está a la orden del día. Según Kant existe una responsabilidad del hombre donde en ningún acto podemos usarnos o usar a los demás como puros medios. Esto sería un error puesto que vivimos en sociedad y a menudo dependemos unos de otros. Debemos negar la idea de utilizar las personas como fin. Debe haber una simetría entre los comportamientos buenos y malos de nuestros actos.
Un saludo a todos.
Hola soy Fátima Carreño Echanove y me gustaría comentar a modo de resumen los puntos que más me han llamado la atención del capítulo 4.
El autor comienza nombrando las tres objeciones que hacen referencia al sentido de los valores para el éxito de una vida:
El primero de ellos hace referencia a que los valores no nos sirven para superar un conflicto ni para resolver un acuerdo, puesto que sólo unos pocos entienden realmente lo que es un valor. Los valores pueden crear conflictos pero éstos se hacen necesarios para la superación de los mismos.
La segunda objeción afirma que “hablar de valores tiene algo de dogmático, de apodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a ser hipotético”, es decir, nuestras valoraciones debemos entenderlas y revisarlas contrastándolas con la experiencia. Los valores no son una hipótesis, si no que son necesarios para la formación de hipótesis.
La tercera objeción trata del lenguaje. El lenguaje nos da acceso a las cualidades que nos posibilita una experiencia, pero también nos limita, por ejemplo al nombrar algo estamos limitados a hacerlo con el vocabulario que tenemos.
En cuanto al ámbito de la educación, el autor afirma que ésta debe hacer al hombre capaz de hacer lo que quiera, es decir, debe aprender a dirigir su vida más que a dejarse llevar. Por ello, la tarea de la educación es formar los diferentes intereses objetivos de la persona.
Cuando hablamos de que debemos hacer justicia es, ante todo, con los demás hombres. La justicia es una virtud, es decir, es una actitud del hombre. Se puede exigir a todos.
Asimismo, cada hombre tiene unos deberes fundamentales de justicia con los demás por el simple hecho de pertenecer al género humano.
El justo es aquel que examina de qué interés se trata sin fijarse de quien son los intereses, es decir, se fija en el objeto y no en el sujeto. Justicia significa “imparcialidad”, pero no siempre debemos ser imparciales ya que todas nuestras acciones están sometidas a la justicia.
Por último, una vez hablado de la justicia, cabe mencionar el significado de injusticia que, según el autor, “consiste en aprovecharse de una necesidad” .
Buenas tardes. Soy Marta Ros y esta es mi reflexión:
En ocasiones la realidad tiene límites difusos y sobre todo, su interpretación. Se pueden producir contradiciones entre distintos bienes, que a veces se anulan entre sí. Es en este punto, cuando la ética, la justicia, se desdibujan, siendo en ocasiones muy difíciles de delimitar y de acotar con plena nitidez.
Sería interesante primero, saber qué es exactamente la justicia. Existen muchas definiciones sobre ella. A mi me convence aquella que dice "dar a cada uno lo suyo".
Lo cierto es que la justicia a veces "se queda corta". La justicia sin más, puede incluso resultar cruel e injusta. Porque el hombre espera algo más que justicia, espera amor: y el amor es darse del todo, es excederse, es inmolarse sin cálculos. Esta praxis excede a la justicia pero es en realidad lo que todo hombre espera y también el único comportamiento que consigue provocar un sentimiento de plenitud tanto para el que da como para el que recibe.
Se ha dicho que obrar con justicia es actuar de acuerdo a una norma. El amor es la norma ética por excelencia, y esa norma es la única universalmente aceptada como buena. Nadie jamás la ha discutido.
En cuanto a la experiencia que ilumina el criterio y el recto actuar, diría que "nada hay más práctico que una buena teoría". Es decir, uno debe tener primero la convicción, el valor sobre algo para después procurar alcanzarlo con su conducta.
En ocasiones es más claro comprender lo que no son los conceptos que abarcar lo que son.
En cuanto a la idea "el fin justifica los medios" pienso que es claramente utilitarista, es decir, se utiliza un fin bueno para justificar una conducta no ética en los medios para conseguir este fin.
Es en mi opinión pervertir el presunto bien que perseguimos, y esto es tanto más evidente cuanto más desproporcionados sean los "medios malos" empleados en conseguirlo.
Voy a comentar el capítulo IV “Justicia o yo y los otros”
En primer lugar me parece importante contestar a la pregunta ¿qué es la justicia? En el capítulo aparecen numerosas definiciones “someter la propia actuación a una norma de medida”, “disposición de someterse a una instancia parcial”, “reconocimiento de una simetría fundamental en relación con los hombres”…
Me parece claro destacar que la justicia es una virtud, que como dice el texto es la virtud que más resalta en los jefes o manda más. Pero mi reflexión sobre la justicia entra aquí como se valora que algo es justo o injusto, en el libro viene indicado que el más poderoso es el encargado de repartir justicia. Hay que dejar claro que la justicia su mayor objetivo es hacer unidad más que la clara igualdad. También en el texto resalta que nos se podrá repartir a todos los mismos bienes es decir que se debe mirar las necesidades de cada hombre y según esas necesidades se reparte justamente.
Otra cosa que destaca es el por qué de los fuertes tienen que ser los que lleven la batuta del poder y resalta que los fuertes son aquellos que por sus méritos y por su don de poder son aquellos que lideran las masas “bien o mal” pero son los que arrastran a los débiles a poder dar una vida justa.
Pero Platón decía que únicamente Dios podría actuar con la justicia proporcional, ya que sólo Él puede juzgar el valor absoluto. Es decir que en la tierra se puede alcanzar una parte de justicia, pero solo en la vida eterna se llegará a la justicia plena con el Juicio Final de Dios.
Buenas tardes, soy Fátima Carreño Echanove de 2º de Ed. Primaria y me gustaría comentar el capítulo 5.
En este capítulo el autor pone como título una pregunta de suma importancia: ¿el fin justifica los medios?
Antes de contestar a la pregunta debemos entender el significado de justicia. Entendemos por justicia el proceder de quien está dispuesto a prescindir de sí mismo y de sus preferencias personales cuando se trata de distribuir los bienes que son escasos, o cuando se trata de exigencias de esa escasez; el proceder de quien está dispuesto a utilizar en su lugar una medida que pueda justificarse ante todos los afectados. En definitiva, justicia significa reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo.
Hacer justicia al hombre exige dos cosas distintas: conocimiento y amor. Amor significa benevolencia, es decir, querer dar al otro lo que es bueno para él.
Al hilo de esta explicación, Spaemann, señala dos tipos de éticas:
La ética de responsabilidad que es aquella que tiene en cuenta las consecuencias independientemente del acto que se realice; y la ética de convicción que argumenta que si todos fueran pacifistas, no habría guerra y que, en definitiva, alguien tiene que empezar alguna vez.
El autor, afirma que no hay ética alguna que prescinda de las consecuencias de los actos. A partir de esta distinción nos hacemos la cuestión “de si el fin justifica los medios cuando es un fin bueno que compensa el mal producido por los medios empleados.”
Así, y a modo de conclusión, el autor llega a las siguientes reflexiones:
1.El utilitarismo choca con la complejidad y el carácter imprevisible de las consecuencias a largo plazo que tienen nuestros actos. Al contrario, el bien, con frecuencia, es el resultado a largo plazo de un mal.
2.El utilitarismo deja la responsabilidad en manos de los expertos. Aquí el individuo no tiene conciencia puesto que obra con la conciencia de los expertos.
3.El utilitarismo es contraproducente, en algunas circunstancias, da lugar a consecuencias que pretendía evitar.
Obrar por las consecuencias es dejar mis actos sin dirección, los entrega a cualquier experiencia y manipulación.
Hola, soy Ana Isabel López
Con respecto al capítulo cuarto, cuando el autor dice hay que saber diferenciar y expresar los diferentes valores pero, para conocerlos necesitamos tener interés en los demás; por ello, desde niños necesitamos algo tan importante como el lenguaje para comunicarnos dando valor al propio significado de las palabras y si alguien confunde los términos por ejemplo: al bañar a un niño si el agua sale muy caliente y él dice que está muy fría quiere expresarse pero lo hace erróneamente y con asuntos más inconcretos al no definir bien su significado se puede llegar hasta producir un juicio ante un juez. Cuando Spaemann se refiere a la justicia como virtud conectada con una actitud creo que hay un gran interés pues lo necesita todo hombre basándose en unos deberes fundamentales.
Por otro lado destaca la conclusión de Platón saber lo que conviene o no pero, dejando claro que es Dios el único que podrá actuar de acuerdo con la justicia y que, a raíz del cristianismo entra un principio tan necesario al mundo relacionado con el amor al prójimo.
Y sobre el capítulo quinto aunque habla sobre el fin si justifica los medios también relaciona el amor en el que como la justicia merece respeto por sí mismo lo observa el autor diciendo que es la medida que puede justificar a los afectados, hay veces que la gente no sabe que es lo bueno pero si alguien quiere hacer daño sabe que no actúa con amor es decir, con benevolencia y aplicando una mala voluntad en la facultad de decidir la propia conducta, por lo que para ser justa debería ser buena de lo contrario sería injusta.
Si lo ético es lo conforme a la moral y la persona que trata la ética debe conocer y explicar las conductas humanas aquí se debe saber que dicha persona debe conocer lo bueno ya que, no sólo es la omisión de una acción mala como el que evita asesinar, sino es el conocer la bondad para aplicarlo como un conocimiento más dentro de sí mismo.
Muchas gracias,
Buenas tardes, soy Aurora Amedey Ramírez de Educación Primaria. En el capitulo cinco nos plantean una pregunta bastante polémica, ¿el fin justifica los medios? Para responder a esta pregunta tenemos que tener en cuenta el capitulo anterior, la justicia. Se intenta responder que es lo justo y lo injusto y que es lo que determina cada cosa, lo que denominamos criterios de justicia.
La justicia es dar a cada uno lo que necesita. Hacer justicia significa vivir correctamente, la educación toma un papel fundamental ya que debe hacer al hombre capaz de no dejarse llevar por la sensación del momento sino tener propósitos, metas, tener encuentra ciertos valores y virtudes para conducir su vida. Aquí entra en juego la justicia es una virtud, una actitud del hombre y en la cual se debe tener en cuenta a los demás no únicamente nuestro propio interés. Por ello mismo decimos que algo es justo cuando no tenemos en cuenta de quién se trata sino el “de qué” interés se trata.
Cuando hablamos de justicia no podemos ceñirnos a una simetría o asimetría justificada, es decir, cada uno no puede recibir lo mismo, esto se refleja en el ejemplo que sale en el libro sobre el salario, no es lo mismo: el mismo salario para el mismo trabajo, que el mismo salario para todos, sin considerar todos los atenuantes. No obstante se debe tener en cuenta los criterios distributivos que existe: el control de la fuerza, la división de poderes, la economía. Por esto mismo cuando hablamos de sociedad justa nos referimos a la que está en relación con las necesidades de las personas.
Para retomar la pregunta planteada al principio debo decir que todo ser humano es digno de ser respetado porque tenemos la misma naturaleza. Se debe saber que a veces lo que nos parece justo no es lo mejor para nosotros como ver la televisión, es aquí donde se tiene en cuenta el conocimiento y el amor.
Sin embargo se debe distinguir entre ética de convicción que juzga el acto por sí mismo y ética de responsabilidad es aquella que mide los actos por las consecuencias también llamada utilitarismo.
Finalmente a la hora de ser justo se debe tener en cuenta la variedad de circunstancias. Toda persona debe ser consciente que todo acto tiene unas consecuencias. Y es ahora cuando podemos concluir respondiendo a la pregunta que nos planteamos: el fin no justifica los medios, nuestros medios no pueden ser malos por mucho que nuestro fin sea bueno, es decir, de ningún modo una persona puede justificar unos actos malos aunque el fin de esas acciones esa bueno; no podemos hacer lo que nos da la gana debe haber unos principios. El justo prescinde de sí mismo en la distribución de bienes escasos.
Un saludo.
Justicia es dar a cada uno lo que le petenece. Pero esta en manos del poderoso o pudiente que el reparto de bienes sea equitativo, porque como bien dice el libro la justicia es una virtud y el mas debil se ve influenciado por su necesidad. Partiendo de aqui la justicia se ve como un actuar en cada momento sabiendo que si yo puedo beneficiar en algo o subsanar la necesidad de un debil (independientemente de mi condición social y dando por supuesto que puedo ayudar) por justicia estoy obligado a darle todas las facilidades para subsanar esa falta.
Hola, soy Elena López de Lengua Extranjera.
El capítulo V, comienza con la definición de justicia. Entendemos por justicia el resultar de quien se dispone a privarse de sí mismo y de sus inclinaciones personales cuando se trata de repartir los bienes escasos.
En este capítulo también se explica que hacer justicia al hombre y a la realidad, implica dos cosas diferentes: conocimiento y amor, “conocimiento con amor es lo mejor”.
A lo largo del capítulo, se menciona a Max Weber que designa la ética de la política como ética de la responsabilidad y la ética de los santos como ética de convicción. También se hace referencia a Kant, quien afirma que en ningún momento podemos usar a los demás como medios.
Por último, decir que una acción se considera buena dependiendo de un conjunto de circunstancias.
Hola. Soy Magdalena Laucirica.
En el cuarto capítulo habla, el autor, de la justicia. Vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses, formarlos mediante el contenido valioso de la realidad. Objetivar nuestros deseos e intereses significa en primer lugar sujetarlos a una medida común, compararlos entre sí; solo así será posible que nos podamos poner de acuerdo con nosotros mismos y con los demás acerca de los intereses en conflicto. La realidad a la que debemos hacer justicia ante todo son los demás hombres. No hay ser humano sin los demás. Nadie puede vivir sin dar a su actuación,a su comportamiento, un sentido que sea comprensible hasta cierto punto por los demás.
La justicia es una virtud, es decir, una actitud del hombre. Puede ser exigida a todos, en todo momento y respecto de toda persona, ya que la exigencia de la justicia no requiere más que la relativización de las própias simpatías, deseos, preferencias e intereses.
Llamamos justo a aquel que, en los conflictos de intereses, examina "de que" intereses se trata y está dispuesto a pasar por alto "de quien" son esos intereses.
La justicia reside ante todo en la imparcialidad.
En el capítulo V comenzamos leyendo que justicia significa reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo.
Hacer justicia al hombre y a la realidad va mas allá de la justicia. Exige dos cosas distintas: conocimiento y amor. Amor significa tanto como benevolencia, querer dar al otro lo que es bueno para él. Y tal benevolencia se dirige no solo a los hombres, sino a todo lo viviente.
¿Qué exige esa disposición de hacer justicia? El sociólogo Max Weber ha caracterizado las dos posiciones a su modo de ver irreconciliables como ética de convicción y ética de responsabilidad.
En la Ética actual se debate a menudo el problema bajo el lema de la oposición entre moral de ontológica y teológica. De ontológica es denominada la moral que llama buenos o malos ciertos comportamientos en general y sin tener en cuenta las consecuencias; y teológica aquella otra que deduce el valor de las acciones del que revista el conjunto de las presuntas consecuencias. A la moral teológica o ética de la responsabilidad se le llama también utilitarismo.
No hay ética alguna que prescinda absolutamente de las consecuencias de los actos, ya que es imposible definir un acto sin considerar sus precisos efectos.
No se trata de convicción o de responsabilidad, ni de considerar o no las consecuencias, sino de la cuestión: de qué consecuencias se trata y hasta qué consecuencias se extiende la responsabilidad de una acción. Se trata de saber si determinadas consecuencias nunca pueden ser causadas, o si, al revés, está permitido cualquier acto con tal de que a la larga quede justificado por el conjunto de las consecuencias positivas. Se trata, a fin de cuentas, de la vieja cuestión de si el fin justifica los medios, cuando es un fin bueno que compensa el mal producido por los medios empleados.
Con frecuencia se intenta demostrar que el sopesar los bienes o valores es la manera habitual de comportarnos moralmente; pero esta consecuencia es falsa. El utilitarismo que la defiende es insostenible. Choca en primer lugar con la complejidad y el caracter imprebisible de las consecuencias que tienen nuestros actos, entrega el juicio moral del hombre corriente en manos de la inteligencia técnica de los expertos, pone la conciencia bajo la tutela de ideólogos y tecnócratas. Por ello orientar nuestros actos según el conjunto de sus consecuencias los deja sin dirección, los entrega a cualquier experiencia y manipulación.
¿Existe una responsabilidad del hombre como tal?, ¿existen comportamientos que la lesionan? No podemos desconocer que los otros son un fin en si mismos y que tienen el derecho de exigir los servicios de los demás. No se les niega por tanto como personas.
Y termino co una frase que creo habria que subrayar <>.
Me gustaría comentar en relación al capítulo cuarto que la justicia es totalmente necesaria puesto que sin ella el hombre dejaría de ser tal y pasaría a ser más animal.
Así pues, para que la sociedad sea tal cual la conocemos es necesario que algo la regule y creo que ese algo es la justicia. Por supuesto no solo la justicia pero si que esta puede ayudar y además servir de guía para la adquisición de unos valores por parte de la persona. Por tanto, considero que la alusión de Spaemann de que la justicia es una virtud me parece muy acertada.
En cuanto al capitulo siguiente, que habla acerca del famoso lema “el fin justifica los medios” me gustaría reseñar que no creo que sea cierto, pero que sin embargo en muchos momentos las personas se guían por este lema. Esto puede ser sin querer, es decir, sin darse cuenta ya que en muchos momentos nuestra sociedad solamente se guía por el bien de uno mismo, y actúa solo para el beneficio propio sin importarle las consecuencias del acto en los demás, solo en si mismo.
Hola soy Carlos Javier Sáez de 2º de Educación Física
En el capítulo 4 Robert Spaemann dice que vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses. El hombre debe aprender a conducir su vida y no dejarse llevar por lo que hagan los demás. La justicia es una virtud, una actitud del hombre, la justicia es lo que nos hace a las personas actuar atendiendo a unas normas, sabiendo que todas las personas tienen dignidad y por tanto hay que respetarla. Todas las personas son dignas independientemente de su raza, y con cualquier medida discriminatoria no existiría justicia.
La injusticia consiste en aprovecharse de una necesidad, en el ejemplo que pone del mercado la injusticia sería aprovecharse de la ignorancia del comprador o vendedor. Justicia exige imparcialidad.
En el capítulo 5 alude al sociólogo Max Weber quien distingue entre ética de convicción y ética de responsabilidad. Por ética de responsabilidad entiende que es la actitud de una persona que por sus acciones considera unas consecuencias, y de las mejores en conjunto actúa en consecuencia aunque por ello tenga que realizar lo malo. Pone como ejemplo el médico que no dice la verdad sobre su salud al paciente porque teme que no soporte la verdad. En cuanto a la ética de convicción la designa como ética de los santos, y a la ética de responsabilidad como ética de la política.
Gracias
Leticia Cuevas Olavarría
2º Lengua Extranjera
El capítulo IV comienza diciendo que hay que hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros deseos e intereses. El justo es aquel que en un conflicto examina los intereses, no "de quién" son esos intereses.
La base de la justicia es repartir los bienes escasos. Debe haber simetría en ese reparto aunque esto no quiere decir que deba haber igualdad, simplemente que las simetrías deben estar justificadas. Pero, ¿cuáles deben ser los criterios distributivos? hay dos teorías sobre esto:
- El criterio del más fuerte: es inevitable que el más fuerte tenga el poder pero la cuestión es qué hace con ese poder.
- La distribución puede hacerse con criterios a gusto de cada uno; justicia solo significa que tienen validez general y que no son dictados por intereses subjetivos.
En cuanto a la distribución los filósofos antiguos apoyaban la igualdad aritmética, es decir, que todos reciban lo mismo. Más tarde, Marx planteó la igualdad proporcional, a cada uno se le da según su capacidad y trabajo, pero nos encontraríamos ante el problema de cómo valorar el trabajo. Por último el cristianismo distribuye esos bienes en relación con las necesidades de una persona, de acuerdo con el "amor al prójimo".
Hemos señalado que vivir rectamente es hacer justicia a la realidad, es decir al hombre, hacer justicia es reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo. Esto exige conocimiento y amor, es decir, querer dar al otro lo que es bueno para él.
Pero para hacer justicia debemos conocer lo que es bueno y malo y actuar según ese criterio. Weber señaló dos tipos de ética:
-La ética de convicción o moral deontológica, que llama buenos o malos a ciertos comportamientos en general sin tener en cuenta las consecuencias. Es la ética de los santos.
- La ética de responsabilidad o moral teleológica, que considera las consecuencias que tendrán las acciones. Esta ética, la ética de los políticos, lleva al utilitarismo, pero es insostenible por tres razones.
En primer lugar, choca con la complejidad y el carácter imprevisible de las consecuencias a largo plazo.
En segundo lugar, entrega el juicio moral del hombre corriente a manos de la inteligencia técnica de los expertos, deja los actos del hombre sin dirección y los entrega a la manipulación.
Por último, el criminal puede también chantajear, creciendo el peligro de extorsión.
En realidad, no hay ética que prescinda absolutamente de las consecuencias de los actos, porque actuar es producir efectos.
Por último, señalar que, como afirmaba Kant, no podemos utilizar al hombre como mero medio para conseguir un fin, podemos utilizarlo como medio parcialmente pero sin olvidar que el hombre tiene carácter de persona y es un fin en sí mismo.
Buenas noches, soy Ana Álvarez y voy a comentar el capítulo V: “Convicción y responsabilidad o, ¿el fin justifica los medios?”.
En primer lugar Spaemann comienza hablando de la justicia, que podríamos relacionar con el capítulo anterior, destacando que hacer justicia al hombre y a la realidad va más allá de la justicia, es imprescindible el conocimiento y el amor (refiriéndose a un amor que se identifica con benevolencia: querer dar al otro lo que es bueno para él).
Y a raíz de la justicia, analizando “¿qué es lo bueno para cada uno?” hace referencia a la ética de responsabilidad y a la ética de convicción, explicando con las distintas actitudes que puede tener un médico ante su paciente.
Todo ello con la finalidad de llegar a explicar si “el fin justifica los medios” e indicando que para juzgar cualquier acto, no debemos focalizar nuestra atención exclusivamente en el acto mismo, si es bueno o malo, sino que debemos analizar la intención, el modo y la finalidad del acto, además de comprender cual es la convicción.
Y el autor, en este aspecto señala que no hay modos de proceder que sean siempre y en cualquier situación buenos, sino que dependen de las circunstancias. Sin embargo su que hay actos que son siempre malos. Aquellos con los que se le niega al hombre su carácter de persona y se fin en si mismo.
Gracias
En cuanto al capítulo IV, me ha llamado la atención y me ha gustado mucho la idea o definición de la persona justo, que recuerdo: es aquel, que en los conflictos de interés, examina de qué intereses se trata y está dispuesto a pasar por alto de quien son los intereses que están en liza. Después apuntaba que por si nos tentábamos que son necesarios las Leyes del Estado. Esta idea nos deja entrever dos cosas muy importantes, que es muy fácil ser justo, teóricamente y que el ser humano desde tiempos inmemorables es tentado y de privilegiarse para el beneficio propio, por eso existen las leyes.
En la lectura del capítulo V, nos plantea la cuestión de que sí el fin justifica los medios, sin meterme en el debate, me quedaría con la última idea recuperada de Platón que decía que el ser humano en un fin en sí mismo. De esta manera sí todos los actos tuvieran en mente esta idea cualquier fin justificaría medios, pues no estaríamos atentando contra ningún ser humano. En mi opinión no se debe debatir si el fin justifica los medios, pues toda acción debe estar justificada sino ¿Por qué la hacemos? Lo que deberíamos plantearnos es qué medios hay que hacer para conseguir este fin no entre en conflicto con los intereses de los demás.
Hola soy Javier Marín Asensio de 2º de Educación Física y voy a hacer un breve comentario-resumen sobre los capítulos.
En el primer capítulo IV trata de qué es la justicia y cómo se rige. La justicia es una virtud del hombre y una persona es justa cuando examina de qué intereses se trata y pasa por alto a quién favorece los intereses, es decir, es una persona imparcial. Para que una persona sea justa debe tener un conocimiento que se va a adquiriendo por la experiencia y un amor hacia la persona para ser realmente justo. EN algunos casos lo que parece a unos justos y a otros no es desconcertante y es ahí donde se debe educar esta virtud.
¿Ahora las personas son justas? Como hemos dicho no, y el ejemplo más claro es el del médico: a todos los médicos, psicólogos, periodistas, etc. se les hace firmar un código deontológico en el que juran ser justos, decir la verdad… Por lo tanto las personas no suelen ser justas sino siguen éste código están denigrando su profesión y deberían estar suspendidos. Respecto al otro ejemplo del marxismo creo que una política cercana a la anarquía es inviable porque algo de justicia debe de haber en las poblaciones sino la gente aprovecharía estas circunstancias. Me resulta curioso un ejemplo de éste tipo, el otro día viendo un reportaje en Cuatro sobre Malí comentaban que había pueblos que se encontraban aislados dentro del desierto y aunque sus bienes son escasos (y había escasa policía militar) y podría haber una anarquía no lo había porque estaban regentados por un gobernador. ¿Por qué? El hombre necesita una serie de leyes o de justicia para poder vivir plenamente sino se llegaría al caos, incluso en aquella aldea.
En el capítulo V, la principal cuestión que Spaemann plantea es si el fin justifica los medios. Creo que está claro que no por lo comentado en el anterior capítulo. Se puede usar a las demás personas de forma parcial como medios cuando nos aprovechamos de algunas capacidades y prestaciones pero no se les debe utilizar ni tratar como un fin es sí mismos. Para que se dé éste fin debemos tener un amor hacia estas personas, no un amor de pareja, sino un amor para dar al otro sin dañarle.
Ahora planteo yo una cuestión: En la película del Titanic cuando ya se ha hundido el barco y Leonardo Di Caprio y Kate Winslet están en el agua y está se sube a una madera y él al no poder subir decide quedarse en el agua congelándose, ¿El fin no justificó los medios? Era claro que había amor, ¿no?...
Hola soy Paz Lavilla:
Tanto el capítulo IV como el V vuelven a la tesis de “hacer justicia a la realidad”.
Pero para” hacer justicia al hombre y a la realidad” va más allá de la justicia. Exige dos cosas distintas: conocimiento y amor”.
Por tanto para hacer justicia a la realidad, debemos saber qué es la justicia y saber que es necesario conocer y amar.
La justicia es la disposición a someter la propia actuación a esa medida o norma justificada. Por tanto contemplar la realidad en su valioso contenido y aprender a amar. Esto exige imparcialidad, que tienen validez universal y que no son dictados por intereses subjetivos.
“La educación debe hacer al hombre capaz de librarse de de la sensación del momento, capaz de hacer lo que quiera. Debe aprender a conducir a su vida, en vez de dejarse llevar”. Esto es hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros deseos a una medida común.
Por eso, es necesario saber qué es el hombre y qué le hace bien. Pues el amor en cuanto benevolencia, es querer dar al otro lo que es bueno para él.
Por tanto, hacer justicia a la realidad no significa ni dejarse llevar ni hacer lo que te da la gana. Sino que está relacionado con la ética de la responsabilidad y la convicción. Es decir, que todos nuestro actos tienen consecuencias y tenemos que tenerlas presentes si somos responsables. No obstante, tenemos que tener en cuenta que “el fin no justifica los medios”, independientemente que las consecuencias sean buenas, n podemos usar medios malos. Porque de esa manera estaríamos utilizando apersonas, ideas…etc. para conseguir el fin que queremos. Esto es el utilitarismo.
Por último tener presente que las personas son fines en sí mismos.
Muchas gracias.
Hola, soy María Hernández de 2º de lengua extranjera y me gustaría comentar el capítulo 5 del libro, la parte que trata acerca de si el fin justifica los medios, ya que me ha llamado mucho la atención.
¿Cualquier acto está justificado si a la larga sus consecuencias son positivas, a pesar de que los medios empleados sean malos? Me parece una pregunta que mucha gente debería de hacerse, porque da la sensación de que hoy en día no lo tienen claro. Aquí en el libro lo explica muy bien con el ejemplo del médico. Hay momentos en los que el fin sí que justifica los medios, como cuando un medico tiene que extirpar una parte del hombre para salvarlo, sin embargo hay otros medios que no pueden ser justificados por la finalidad, como que un médico no cure a un criminal con la finalidad de que así no seguirá matando, ese fin sin embargo no justificaría los medios.
Por lo tanto con esto da a entender que tenemos que saber adecuar nuestra forma de pensar y no ceñirnos estrictamente al significado de la frase, el fin justifica los medios. El ejemplo del médico nos ha demostrado que el lo que hace es velar por la salud del paciente prioritariamente sin tener en cuenta si el paciente es bueno o malo.
El capítulo 5 habla de la justicia, la moral y la ética.
Segun lo que he entendido, la justicia es descrita por Spaeman como el centrarse en la distribución de los bienes escasos dejandose a si mismo de lado. Pero esta distribución tiene que ser fundamentada ya que la justicia significa reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo.
Para ser justo se necesitan dos cosas: conocimiento y amor. No se puede dar la justicia si no están las dos unidas porque el conocimiento nos ayuda a saber qué es el hombre y el amor nos facilita saber qué es lo bueno para el hombre.
Por otro lado, hay dos tipos de ética: de responsabilidad y de convicción. La ética de resonsabilidad es la persona que tiene en cuenta las consecuencias antes de actuar mientras que la ética de convicción es la persona que juzga el acto mismo y no las consecuencias.
La ética de responsabilidad también se conoce como moral teológica o utilitarismo, esta moral deduce el valor de las acciones del que ve el conjunto de las posibles consecuencias. La otra moral es la deontológica y llama buenos o malos a los comportamientos en general.
Spaemann también resalta la importancia de que el fin no justifica los medios pero actuar significa producir efectos por lo que es bueno tener en cuenta las consecuencias o los bienes que son afectados positiva o negativamente por las consecuencias de nuestros actos. Por esola manera habitual de comportarnos moralmente es medir los bienes o valores implicados en las acciones que vamos a realizar.
Hola:
El capítulo IV comienza haciendo referencia a las tres objeciones que se hacen sobre la importancia que el sentido de los valores tiene para el éxito en la vida.
•La primera es que la evidencia de los valores no ayuda a superar los conflictos ni a lograr acuerdos. Y la respuesta que da el autor es que aunque los valores puedan crear conflictos, también son necesarios para resolverlos.
•La segunda dice que debemos entender los valores como hipótesis que podemos contrastar y revisar gracias a la experiencia. Y la pregunta que surge es, ¿qué es aprender de la experiencia? Significa que una determinada manera de actuar es mejor que otra o más apropiada para alcanzar un fin.
•La tercera objeción es que estamos ligados a un vocabulario para los valores. Pero en realidad eso no es ninguna objeción, ya que precisamente el lenguaje es lo que nos ayuda a diferenciar los términos.
Luego pasa a hablar de la justicia, que está relacionada con el hecho de que vivimos con otros. Cuando mi acción afecta a los intereses de otro u otros, no vale la justificación de que esa actuación va a favor de mis intereses. Es justo aquel que es capaz de, ante un conflicto de intereses, determinar cuál es más “importante” yendo más allá de a quién le interese.
El autor habla en este capítulo de la justicia distributiva en relación con la escuela. Existe en torno a ésta una disputa, pues son muchos los que dicen que no existe; pero sin embargo después se exige una distribución justa de los bienes. Hay al respecto dos respuestas, dos criterios distributivos fundamentales. El primero dice que el único criterio relevante es el criterio del más fuerte; el segundo dice que la distribución se puede hacer con criterios a gusto de cada uno. No he entendido muy bien la justificación que da respecto a la segunda respuesta, ¿cómo es posible realizar una distribución justa de acuerdo a los criterios que cada uno tenga? ¿No sería necesario para ello partir de la base de que todos somos justos? Porque si nos fiamos de que una persona, según sus propios criterios, vaya a realizar una distribución, es porque consideramos que sus criterios serán justos, ¿no?
En el capítulo 5º el autor introduce un nuevo elemento, algo que está más allá de la justicia. Nos habla del amor, entendido como querer lo mejor para otro. De aquí se puede deducir que alguien que quiere lo mejor para otro, buscará la justicia para éste. Max Weber habla de dos elementos que van más allá de la justicia y que son necesarios para ser buenos: la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad. A ésta última la define como la actitud de una persona que, ante una acción, considera el conjunto de las consecuencias posibles y se pregunta por ellas, para actuar de acuerdo a las consecuencias mejores en conjunto. En el caso de la ética de la convicción se propone el ejemplo de un pacifista que bajo ninguna circunstancia piensa matar ni hacer la guerra, porque considera que si todos fueran pacifistas no habría guerras, y alguien debe ser el primero. Ambas son posiciones extremas según Max Weber que dice que la ética de convicción es la de los santos y la ética de responsabilidad la que corresponde a los políticos.
Deontología-utilitarismo. Esta es la oposición moral que se debate actualmente. El utilitarismo o ética teleológica es aquella que “se olvida” de las consecuencias, pero sabemos que no hay éticas que prescindan del todo de las consecuencias de los actos. Lo que finalmente argumenta Spaemann es, que tampoco nos podemos dejar llevar siempre por las consecuencias, porque es así, diciéndonos que tal cosa es para lograr un mundo mejor, como se convence a la gente de realizar actos que no tienen justificación posible.
Buenos días, soy Paloma Chim.
2º Lengua Extranjera.
En estos dos capítulos se habla sobre la definición de la justicia y se plantea la polémica pregunta de si el fin justifica los medios, Spaeman define la justicia como la “disposición a someter la propia actuación a una norma justificativa”. La justicia es una virtud, llamamos justo a la persona que en los conflictos de intereses, es capaz de examinar de qué intereses se trata y está dispuesto a pasar por alto de quién son los intereses.
Justicia significa imparcialidad, aunque no siempre y en todo momento debemos ser imparciales, ya que no todas nuestras acciones están sometidas a la justicia.
Max Weber hace una distinción entre:
Ética de convicción: no se puede juzgar un acto por sí mismo, hay que tratar de comprender cuál es la intención, la manera y el fin de la acción, se relaciona con la ética de los santos.
Ética de responsabilidad es la actitud de una persona que considera el conjunto de las posibles consecuencias y se pregunta cuáles son las mejores consecuencias en conjunto y actúa en consecuencia, se relaciona con la ética de la política y afirma que los medios si justifican los medios. Estoy totalmente en desacuerdo con este último punto, porque como bien dice Spaeman, todo crimen quedaría justificado si quien lo realiza tuviese un fin que hace bueno ese medio.
Según Kant en ningún acto podemos usarnos o usar a los demás como puros medios, podemos usar a los demás como medios, aprovechándonos de algunas capacidades, pero solo parcialmente, porque los demás son un fin en sí mismos y tienen el mismo derecho que nosotros a exigir los servicios de los demás. No se les niega como personas.
Que una acción sea buena depende siempre de las circunstancias y los medios, en cambio, hay acciones que son siempre malos, porque se niega al hombre su carácter de persona y de fin en sí mismo.
Buenos días soy Mª Ángeles Jiménez. Voy a comenzar tratando la cuestión de la justicia del capítulo IV. Debido a que el hombre es un ser social por naturaleza, su realidad debe hacer justicia a los demás hombres porque sin ellos no es un ser humanos. La justicia es una virtud propia del hombre por la que se reconoce una simetría fundamental con los hombres. A lo largo del capítulo Spaemann cita diferentes posturas a lo largo de la historia que se refieren a la justicia.
Para Marx la justicia significa “que el reparto de cargas y beneficios no se hagan de antemano, como siempre da la impresión, a favor de determinadas personas o grupos, la justicia significa imparcialidad”.
Por otro lado Aristóteles propone que la justicia es precisamente la virtud de los que disponen de poder: la virtud del más fuerte.
El autor introduce el término disputa, que es un medio especial para el hallazgo de lo justo y de este modo la distribución justa. Por ello vuelve a la definición de Marx, la justicia reside en la imparcialidad.
De acuerdo con lo anteriormente citado está la igualdad aritmética de la que hablaron los antiguos filósofos. Mediante esta igualdad todos reciben lo mismo independientemente de lo que hayan dado. Por el contrario está el principio de igualdad proporcional de Marx por el que se recibe según la capacidad y el trabajo realizado. La conclusión a la que llega Platón es que únicamente Dios es capaz de llevar a cabo el principio de igualdad proporcional porque es el único que puede juzgar el valor absoluto de cada uno y de cada una de sus prestaciones.
En relación con este tema está el capítulo V. En él se va más allá de la justicia y de la realidad. Para hacer justicia al hombre es necesario y se exige el conocimiento y el amor, uno sin el otro no llegan a hacer justicia al hombre, lo mejor es el conocimiento con amor.
Se trata la cuestión: ¿el fin justifica los medios? Para resolver dicha cuestión el autor trata la justicia desde distintas éticas, como son la ética de convicción, la ética actual, la ética de responsabilidad, desembocando finalmente en el utilitarismo.
Hola soy Carlos Jiménez de ed. física.
Este capítulo se centra en el tema de la justicia. Mediante la experiencia se desarrolla la justicia. Para definir los distintos valores usamos el lenguaje, por tanto entender bien el significado de justicia es imprescindible para entender su contenido.
Spaemann dice que la justicia se define como imparcialidad, pero que eso no quiere decir que seamos siempre imparciales, lo que explica mediante un sencillo ejemplo (subasta y vaso de agua para un hombre del desierto).
Luego habla de la simetría sin la cual no es posible la justicia.
Además define la injusticia como aprovecharse de una necesidad.
Del capítulo 5 diré en resumen que la justicia está ligada al amor y al concimiento, es decir para una justicia correcta es necesario plantearla desde el amor y con conocimiento.
Un saludo.
Sofía Fernández Merino
2º Lengua Extranjera
En cuanto al tema 4: Justicia o yo y los otros, me ha llamado especialmente la atención esta frase: " Llamamos justo a aquel que, en los conflictos de intereses, examina de que intereses se trata y está dispuesto a pasar por alto de quien son los intereses que están en liza". Es una afirmación muy clara pero difícil puesto que el hombre tiene la tentación de buscar siempre sus propios intereses y ver como más importantes sus intereses que los de los demás. Por ello, pienso que el hombre capaz de aplicar este término de justicia, este valor universal, ha desarrollado plenamente su persona, y esta dispuesto a objetivizar sus actos para juzgar. Aunque quiero que quede claro que con esto no me refiero al utilitarismo: Sociedad por encima del hombre. Sino al término de justicia en su valor más absoluto.
Del capítulo cinco quiero comentar la moral deontológica y la teleológica puesto que me parece que a la hora de obrar debemos tener en cuenta las dos:
La moraldeontológica que llama buenos o malos ciertos comportamientos en general y sin tener en cuenta las consecuencias;
Esta afirmaciooo hace referenciaen parte a : el fin no justifica los medios. Y es cierta en cuanto que hay actos moralmente malos: abortar independientemente de sus consecuencias. La moral teleológica también tiene su parte de verdad puesto que deduce el valor de las acciones teniendo en cuenta las consecuencias. Por ejemplo: Dar un azote a un bebé para que se de cuenta que no se meten los dedos en el enchufe está bién. Pero el mismo acto solo debido a que el niño llora es malo en si mismo y en sus consecuencias a largo plazo.
Soy Consuelo Soldevila, de 2º de Inglés.
Me gustaría empezar con una afirmación, bastante peliaguda a mi parecer: “llamamos justicia a la disposición a someter nuestras actuaciones a esa norma: la realidad de los demás hombre”. Pues bien, como todos sabemos la justicia es algo subjetivo, ya que al final es un conjunto de reglas y normas que establecen un contexto, un marco adecuado para las personas que viven en él, pero todo ello está definido por un grupo determinado de personas que se creen en posesión de la verdad común, del pensamiento global y que obviamente actúan según esos parámetros, pero ¿es realmente justo que unos pocos decidan sobre nosotros? Se supone que la justicia de la que hablamos, y según Spaeman nos dice que se debe realizar bajo dos supuestos, el amor y el conocimiento, ¿Pero es siempre así? No hacen más que asaltarme dudas sobre el tema de la justicia. Para mí la justicia efectivamente es un conjunto de normas o reglas cuyo objetivo es mejorar la convivencia humana, dar a cada uno lo que se merece o lo que le toca y como objetivo último, proporcionar o pretender un bienestar general a base de regular el comportamiento humano, todo ello respetando al hombre en sí mismo, es decir de cierto modo me atrevería a decir que “amándole”; pero como siempre todo queda en manos de unos “representantes” que harán lo que suponen mejor para nosotros, y ya que hemos dejado esas decisiones en sus manos, en un momento determinado no tenemos porqué estar de acuerdo, pero nos tocará asumir.
Empecé a estudiar derecho, y tras un año entero tratando este tema en derecho natural, sigo sin sacar una conclusión clara, una definición que me convenza o un grupo de ideas fijas que me permitan definirlo.
soEn el capítulo 4 se cuestiona la utilidad de los valores para la vida real, y se concluye diciendo que realmente son útiles y que no es sólo algo teórico, sino que nos afectan a la hora de reconocer lo bueno o lo malo de algo, cuando nos orientamos a nuestro fin.
También se vuelve a exponer la importancia de la educación, para enseñar al hombre a conducir su vida y la diferencia que existe entre conducirse y dejarse llevar.
Por otro lado aparece la necesidad del hombre de vivir en sociedad, pues sino nuestros actos no tendrían sentido. Pero al hablar de sociedad, surge el término "justicia", porque ante los conflictos humanos, hay que poner una solución justa para todos.
¿Se podría decir que el justo es aquel que examina los intereses de modo objetivo,y que la justicia consiste en dar a cada uno lo suyo?
Buenos días, soy María Castro de
2º de Magisterio, especialidad lengua extranjera.
Ambos capítulos se centran en el tema de la justicia, en el IV se trata de la justicia en sí y se dan algunos ejemplos que nos invitan a reflexionar, además aporta información sobre los distintos tipos de ética y moral.
En el V, Spaemann va más allá y nos habla sobre la necesidad del conocimiento y el amor, sin estos dos factores no existe la justicia.
La pregunta clave de estos capítulos es ¿el fin justifica a los medios? En respuesta creo que queda claro que no, es decir, no podemos hacer un acto malo para conseguir algo bueno.
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