Muchas cuestiones podrían tratarse en los dos capítulos que comentaremos esta semana.
Acabo de releer el primer capítulo y, de nuevo, me ha parecido apasionante.Los argumentos sobre el "relativismo moral" son magníficos, así como los referidos a la "tolerancia". Creo que TODOS podemos reconocer que hemos hablado muchas veces de estas cosas y no siempre hemos sido capaces de argumentar por qué pensamos lo que pensamos. Agradecería que "reelaboráseis los argumentos" para hacerlo aún más próximos a nuestra situación... Aunque es importante hacerse cargo de que se trata del primer capítulo en el que da UN paso, pero sólo uno.
1. Todos usamos el término "bueno", pero ¿qué sentidos posee?
2. Todos constatamos que aparecen "conflictos" de intereses cuando usamos este término y hemos de decidir.
Sobre estos dos pilares, creo se construye la argumentación relativa a:
1. ¿Tiene algún fundamento una ciencia que pretende dilucidar qué es lo bueno en sentido absoluto.
2. ¿No habremos de admitir que lo bueno es "relativo" en sentido fuerte?
En cuanto al segundo capítulo, centra la atención de la reflexión ética, no en torno al deber, sino en torno al querer. Es una durísima crítica a Kant, y tiene a Freud como interlocutor. En efecto, lo bueno es "lo que todos quieren". La pregunta por "lo bueno", puede trasformarse en la pregunta por "lo que quiero". ¿Qué es lo que realmente quiero? La respuesta primera es "el placer". El capítulo analiza si esa respuesta PUEDE SOSTENERSE RACIONALMENTE Y EN LA REALIDAD.
Un cordial saludo.

35 comentarios:
Consuelo, no puedo acceder al libro, me sale una página de compra, ¿cÓmo puedo leerlo?¿tengo que comprarlo?
Gracias.
Salomé, ya comenté en clase que ese libro no está en internet... al menos yo no lo he encontrado.
Ya lo siento.
Hola:
Me gustaría comentar los dos primeros capítulos del libro “Ética: Cuestiones fundamentales”.
Al principio del texto el autor comenta que los términos “bueno” y “malo” hacen referencia a términos relativos que están relacionados con la cultura o la ética de los diferentes pueblos y sociedades. Sin embargo al profundizar más en la cuestión nos damos cuenta de que en realidad hay muchas coincidencias entre las distintas ideas morales de todas las épocas; y lo que ocurre es que las diferencias son más llamativas y evidentes. Pero, ¿cómo es posible entonces que haya tantas coincidencias? ¿Es que en realidad sí hay cosas absolutamente buenas y malas?
Spaemann también habla de dos formas de relativismo al hablar de cosas absolutamente “buenas”: Aquellos que afirman que hay que adaptarse a la moral dominante, lo cual el autor denomina absolutismo. Y los que dicen que cada cual debe seguir su propia moral, lo cual asemeja al anarquismo.
Por otro lado el libro nos recomienda unir la idea de “deber” con la de “exigencia”. El que tiene un deber es porque “debe quererlo”. Es decir, si uno no quiere nada no se le puede exigir nada. Todo deber tiene que fundarse en un querer previo puesto que, en caso contrario, no tendríamos ninguna razón para hacer propio dicho deber. Lo que cada uno quiere verdaderamente es lo que los griegos llaman “el bien” o “bien supremo”.
Sabiendo lo que verdaderamente queremos podremos diferenciar entre morales naturales y no-naturales; siendo las primeras las que nos ayudan a lograr lo que de verdad queremos y las otras las que no lo hacen.
A raíz de esto Spaemann habla del hedonismo. Se puede decir que cuando identificamos este querer verdadero con aquello que nos satisface, caemos en el hedonismo. Pero sabemos que, a la larga, esto no nos hace felices.
Buenos días a todos.
Me gustaría preguntar una cosa del primer capítulo porque no se si me ha quedado claro: la palabra bueno designa el punto de vista bajo el que se ordenan los demás puntos de vista, que son la causa de que queramos esto o aquello. Pero entonces cada persona tendrá un punto de vista bueno ¿no? Y lo que es bueno para mi no a lo mejor no es bueno para otra persona.
También dice que vivir bien es establecer una jerarquía en las preferencias, pero ¿hay un criterio común para ordenar las preferencias? O ¿cada persona tendrá ordenada sus preferencias de una forma?
En el segundo capítulo nos dice que si se conociese el fin de nuestras tendencias se diferenciarían las tendencias Morales atendiendo a si son naturales (aquellas que nos ayudan a alcanzar lo que de verdad y en el fondo queremos) y las no-naturales (las que no nos ayudan) y las tendencias represivas.
El capítulo uno comienza cuestionando el significado de la palabra bueno. En el uso cotidiano la palabra bueno hace referencia a lo "bueno para alguien en un determinado sentido". Pero en un sentido más absoluto surgen varias preguntas relacionadas con la Ética. Es por esto que el autor nos habla sobre el relativismo que se caracteriza por negar validez universal a cualquier contenido moral. Acorde con esta posición habría dos tesis. La primera dice que "todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en la que vive" y la segunda "cada uno debe seguir su propio capricho y hacer lo que le venga en gana". El autor plantea un examen racional de estas afirmaciones para destapar las contradicciones que conllevan. "El principio de atenerse a la moral dominante no nos enseña a favor de qué valores dominantes debemos optar". "La afirmación haz lo que quieras, presupone que uno sabe lo que quiere"."Es una norma ambigua el decir que cada uno debe hacer lo que le gusta". Con esta última frase comienza a hablar de la tolerancia ya que el suponer una tolerancia general limita los propios gustos. "La tolerancia no es de ningún modo, una consecuencia evidente del relativismo moral. La tolerancia se funda mas bien en una determinada convicción moral que pretende tener validez universal"
Por tanto, es necesario una verdadera medida para juzgar los deseos.
"La disputa sobre el mal y el bien demuestra que la Etica es campo de litigios".
Respecto a la duda de Belén, lo que yo he entendido sobre el significado de la palabra “bueno” es que, sí creo que cada uno pueda tener un punto de vista sobre algo bueno, y que la misma cosa obtenga dos resultados diversos en sentidos diferentes sobre la persona en sí: por ejemplo, estando todo el día fuera de casa con los amigos teniendo el hogar como un “hostal” puede ser bueno para tener una gran vida social, pero puede perjudicar gravemente la situación familiar. Pero también la misma cosa puede ser buena para una persona y mala para otra: la construcción de un aeropuerto puede ser buena para la comunicación y el contacto internacional, pero sin embargo, perjudica a los pueblos de alrededor y al medio ambiente.
Quería remarcar la afirmación de que para hacer algo, debemos quererlo, y que los logros de objetivos no van unidos a que el fin sea la satisfacción.
Epicuro habla del hedonismo distinguiendo dos variantes: una positiva (lograr un máximo de placer) y otra negativa (no desear nada para reducir las frustraciones). Pero respecto al hedonismo hacemos también la siguiente reflexión: “quién se ha acostumbrado a la satisfacción de múltiples necesidades, no logra a la larga más placer que quien tiene unas necesidades más modestas”, por eso es razonable para Epicuro, reducir los deseos, y que centrarnos en la obtención del propio placer estorba a la verdadera felicidad. Como dice Freud, lo que el hombre quiere no es el placer, ya que estaríamos al margen de la realidad en la que el dolor y el placer aparecen mezclados.
Hola, soy Ana Isabel López
Quería hacer dos comentarios sobre cada uno de los dos capítulos:
- Con respecto al capítulo primero, observo una cierta relación con Polo cuando dice Spaeman que: “ ser hombre no es tan sencillo como ser animal” creo que el hombre se debe a una exigencia pero el animal también en el sentido que si no encuentra comida se muere y su afán como el pájaro que vuela es la misma que la humana al final luchar para poder comer en este aspecto puntual. Por otro lado, según comenta Cristina Suárez la exigencia va unida al deber lo que ocurre es que deber no es igual a una “orden” que otorga por ejemplo un superior y que es distinta a la “solicitud” de un querido en el que libremente lo cumples.
Me sorprende que este filosofo destaque el “hedonismo” como cuestión ética pues actualmente es un modelo a seguir por la sociedad actual unida a los críticos “ismos” como: el “consumismo” o el “egoísmo” ya que, busca ejecutar rápidamente el propio capricho y la satisfacción individual sin contar con el entorno y donde al final se convierte dicho individuo en un ser totalmente vacío que no conoce lo que significa la palabra “dar”.
Por último, no entiendo muy bien a qué se refiere el autor cuando dice que si cada cual tuviera su propia verdad no habría disputas y que la forma en algunos caso sólo se arreglan con el derecho físico del más fuerte.
-Del capítulo segundo, indica el autor: “el momento presente tiene valor porque nunca volverá” me parece muy interesante pues es cierto que conociendo que está vida no es “infinita” tenemos una motivación especial al hacer cosas nuevas cada día sabiendo (gracias a otras experiencias) que, más adelante no lo podremos hacer o nos resultará más difícil por ejemplo, un futbolista que tiene una cierta edad sólo podrá jugar y disfrutar de este deporte durante un tiempo limitado quizás, después sus planes cambiarán a ser entrenador o presidente de un equipo pero el reconocer que ese momento no volverá lo hace más emocionante. Por último, me parece un poco pesimista la frase es bueno conocer la realidad aunque sea de una “mediocre vida” depende de cómo se valore.
Muchas gracias,
Buenos días, soy Ana Álvarez, me gustaría hacer un pequeño resumen del capítulo 1, en el cual Robert Spaemann expone “QUE ES LO BUENO/ MALO PARA MI”, ¿mi propio capricho?, ¿hacer lo que le venga en gana?, ¿vivir de acuerdo con la moral dominante en la sociedad en que vive?...
A lo largo del capítulo explica el relativismo moral, la tolerancia,… y explica lo bueno, malo para mi, no como una actitud relativista que depende de la sociedad en la que vivo o de lo que a mi me apetezca, sino que lo bueno y lo malo tienen un sentido universalmente válido.
Es decir, existen unos comportamientos mejores que otros, en sentido absoluto, no en función de una determinada persona o de una determinada cultura. Por tanto, lo bueno/ malo no es algo relativo.
Y me parece que esto queda muy claro con el ejemplo que expone: en cualquier cultura el acto del Padre Kolve es considerado bueno y además esta consideración se realiza de manera inmediata, en cuanto se conoce el acto. Es por tanto una manifestación clara de una norma común, de un sentido universalmente válido.
Gracias.
Buenas noches a todos,
En el primer capítulo el autor explica el término bueno malo desde distintas perspectivas.
Una cosa puede ser buena según sus consecuencias para una persona en unas circunstancias concretas y mala en otras.
Sin embarto también tenemos el término bueno o malo en sentido absoluto, si he entendio bien a este autor, aunque hable del relativismo cultural(lo que es bueno en unas culturas es malo en otras), la defensa de la búsqueda del sentido absoluto del bien radica en que ante un acto gratuito, como la entrega del P. Kolbe por salvar a un desconocido nos conmueve a todos. Es como si todos los hombres tuviéramos una fibra que salta ante un acto así.
En el segundo capitulo el autor retomando a los griegos se pregunta si existe un deseo fundamental del ser humano, donde se pueda confrontar los deseos particulares y aspiraciones personales.
Se vuelve a retomar las respuestas más antiguas a esta pregunta, como el buscar ser feliz realizando todo lo que se desea, o bien censurar el deseo para ahogar la pregunta.
Spaeman concluye el segundo capítulo señalando que el camino hacia la respuesta de las preguntas que se hace el hombre, es decir hacia la felicidad, radica en un acercamiento confiado a la realidad, porque la realidad está para que nos desarrollemos como personas y en esto radican las alegrías más profundas de nuestra vida.
Elena Peñín Ramírez
Alberto Flores García de la Parra
2 Magisterio, Educación Primaria
Este primer capítulo aborda dos conceptos tratados desde el punto de vista ético-filosófico: el bien y el mal, lo que es bueno o malo. Establece el debate entre el sentido absoluto de las palabras bueno o malo y el significado universalmente válido de estas palabras. El capítulo me ha servido para reflexionar acerca de las dos tesis que se plantean: la tesis autoritaria y la anarquista e individualista, sobre lo que es bueno o malo para el ser humano.
Con respecto a la primera tesis, Spaemann afirma que no existe en absoluto una moral dominante. Pone el ejemplo de la división de opiniones entre quienes condenan el aborto como un crimen y quienes no lo ven de esta forma. Hay una dicotomía de opiniones. Sus argumentos me llevan a pensar y en ocasiones se puede debatir acerca de una moral dominante que depende de la cultura y la sociedad donde se desarrolle dicha moral, que todo ser humano debe respetar y cumplir para que pueda ser aceptado por los demás. En el capítulo se indica que los mahometanos permiten la poligamia, mientras que en la sociedad cristiana no. Pongo otro ejemplo: quizá en otras culturas, los hijos descendientes de un matrimonio puedan casarse con miembros de su misma familia , aún teniendo los riesgos de enfermedades que puedan tener sus futuros hijos, sin embargo, en nuestra cultura occidental no. A pesar de ser una sociedad pluralista considero desde un punto de vista ético, que sí hay una moral dominante que de alguna forma nos obliga a cumplirla, es que hay que cumplirla. Eso no implica a condenar a los hombres de otras culturas que siguen dicha normal, simplemente no lo aceptamos, no lo compartimos, no comulgamos con ella.
Con respecto a la segunda tesis llamada por Spaemann individualista, está dirigida por impulsos y es opuesta al sentir ético-moral. Yo no puedo actuar como quiero, no es posible, si me dejo llevar siempre por mis impulsos estaría actuando sin racionalidad. Los impulsos me llevarían a cometer actos no afines con la ética o moral en la cual la tolerancia y dignidad humana son complementarias para poder vivir de acuerdo a una preferencia de jerarquía.
Muchas gracias.
En la lectura de este capitulo me han llamado principamente dos ideas:
“El hombre no es un ser acuñado de antemano por los instintos, sino alguien que debe buscar primero y encontrar después la norma de su comportamiento.”
Nos da pie a pensar que el hombre va creando su conducta y no viene predeterminada, sino que todos las personas van creando poco a poco su conducta lo que determine su comportamiento en las distintas situaciones.
La segunda idea que me ha llamando la atención del capítulo I, es la siguiente:
“Para que resulte obvia la tolerancia se debe tener en cuenta la dignidad del hombre”
¿Con qué facilidad usamos la palabra tolerancia? Nos da que pensar que la idea de tolerante es totalmente subjetiva pues habría que pensar ¿Qué idea de hombre tenemos? Y así en esta medida sabremos el grado de tolerancia que podemos practicar.
En la lectura del Segundo capítulo me han llamado la atención estas ideas:
“El verdadero fin de nuestra actividad es la satisfacción.”
“El bien supremo no esta en las cosas ni en el hombre, sino tan sólo en el placer que en ellos encontramos.”
Como conclusión a este capítulo me quedo con una de las últimas ideas expuestas
“Solamente ante una realidad que nos ofrece resistencia podemos desarrollar nuestras fuerzas. Y las alegrías más profundas de la vida se relacionan con el desarrollo de nuestras fuerzas y capacidades.”
Hola soy Paz Lavilla.
Me gustaría intentar contestar a la pregunta ¿son relativos el bien y el mal?
Está claro como se ve en los muchos ejemplos que el libro te pone, que muchas veces en situaciones específicas, lo bueno depende de para quién y en qué situación. Por ello, podemos extender esto a todo lo que nos plantee la vida y considerar estos conceptos relativos.
Pero, esto no se puede extender a todo. Es decir, si todo fuera relativo, sería imposible la convivencia en la sociedad. Porque habría una sociedad diferente por cada persona que la forman. Porque lo bueno para mí es malo para ti…
Por esto mismo, encontramos verdades absolutas para todo el mundo como “que en todas las culturas existen deberes de los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres. Por doquier se ve la gratitud como un valor, se aprecia la magnanimidad y se desprecia al avaro”. Por lo tanto los argumentos relativistas se caen por su propio peso.
Por otro lado, creo que hay una confusión de estos conceptos con la utilidad social respecto a la moralidad. Me refiero a que algo no es bueno porque me soluciona o porque me responde a mis intereses, sino que es bueno en cuanto el hombre viva feliz y en paz consigo mismo.
Otro de los argumentos para responder al relativismo es que no todo se reduce a hacer lo que te gusta porque debes tener en cuenta que “cada uno debe respetar los gustos de los demás”. Esto se puede ampliar a cualquier cultura o nación, por lo que no es relativo. Se parece a la cita de “no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”.
Muchas gracias.
Alberto Flores García de la Parra
2º Magisterio
Capítulo 2
El segundo capítulo gira en torno a la siguiente idea: todo deber debe fundarse en un querer previo, el "biene supremo para los griegos". Lo veo claro. Pondré un ejemplo: yo debo ser un buen hijo por todo lo que me ha dado mi familia, en ese deber, yo quiero serlo también. Para cumplir ese deber, debo quererlo, debo querer cumplirlo, de lo contrario no sería un deber para mí.
En cuanto al placer y la presencia de Freud en el capítulo, me ha hecho reflexionar si el ser humano busca el placer en todo lo que hace, como si eso fuese la única razón de la existencia. Estoy de acuerdo con Spaemann acerca de evitar el dolor y sentirnos a gusto, pero no todo lo que creemos que es placentero en el hombre es bueno. Es cierto que en nuestra andadura debemos envitar aquello que nos produce dolor o dificulta la consecución de nuestros objetivos, pero lo bueno requiere esfuerzo. Estoy convencido que la razón hacia lo bueno, su racionalidad conlleva en ocasiones a desear aquello que no queremos, con tal de cumplir aquello que nos hemos marcado como bueno.
Me quedo con una frase que me ha parecido hermosa: "el grado de la sensación de felicidad que se experimenta depende del horizonte de la esperanza"
Espero que podamos dilucidar en clase estos conceptos que marcan la trayectoria moral del ser humano.
Muchas gracias.
Buenas Tardes, soy Loreto García-Quiros y voy a hacer un pequeño resumen sobre el capitulo uno con algunas aportaciones personales que me llevan a reflexionar:
La palabra bueno es una palabra que designa el punto de vista bajo el que se ordenan todos los demás, que son la causa de que queremos esto o aquello. No se puede reemplazar la palabra bueno por un punto de vista particular. La misma cosa puede ser buena para una persona pero mala para otra; pero también usamos la palabra bueno en sentido absoluto y aquí las afirmaciones se hacen relativas, dependiente de los ámbitos.
Cuando las afirmaciones se hacen relativas, es a lo que llamamos relativismo moral en la que podemos encontrar dos tesis con contradicciones; la primera de ellas es: “todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en la que vive”, pues bien, no existe la moral dominante ya que este principio no nos enseña a favor de que valores dominantes debemos optar y se convierte en una tesis autoritaria. En cuanto a la segunda tesis: “cada uno debe seguir su propio capricho y hacer lo que le venga en gana”, ya estamos hablando de una tesis anarquista o individualista, la vida no consiste en dejarse llevar por lo que a cada uno le apetece en un momento determinado sin pensar en las consecuencias o sin pensar en los demás ya que vivimos en una sociedad donde todos debemos aportar algo y no hacer lo que nos de la gana.
¿Que es lo natural para el hombre?
Quien diga que cada uno debe hacer lo que quiere se mueve en un circulo viciosos e ignora el hecho de que el hombre no es un ser acuñado de antemano por los instintos, sino alguien que debe buscar primero y encontrar después la norma de su comportamiento. Vivir rectamente, vivir bien, significa, ante todo establecer una jerarquía en las preferencias.
La Tolerancia es un impulso natural que hace posible un mayor desarrollo evolutivo del ser humano, porque a la par que contribuye a una mejor comunicación y a una mejor integración, permite conocer mejor a sus semejantes y amplía la cosmovisión de cada uno. La Tolerancia enriquece. Es una herramienta irremplazable para tener una mayor y mejor perspectiva de vida, que si nos recluimos en el callejón estrecho de la intolerancia. La Tolerancia, entonces, no es un sacrificio ni una ofrenda a los demás. Es una herramienta, un arma, una joya que podemos poseer y acrecentar.
Un saludo.
¿Se puede explicar la ética?, así comienza la presentación de este libro, y a su vez se contesta que lo evidente no se puede explicar, sólo se puede mostrar. Este libro de Spaemann trata sobre las cuestiones fundamentales de la ética mostrándonos así lo evidente de la ética.
El primer capítulo se centra en responder si el bien y el mal son relativos o no. Para esto, se acerca a la palabra bueno desde dos puntos de vista; lo bueno para y lo bueno en un sentido absoluto. Spaemann hace una referencia a los griegos y a su búsqueda de una medida para medir las distintas maneras de vivir y llegaron a la conclusión de que esa medida es la Naturaleza (Fisis). Esta es una medida universalmente válida para medir si una vida es buena o mala independientemente de lo social o cultural. Es decir, la medida para determinar si algo es bueno o malo es la misma naturaleza, la dignidad de la persona.
Luego pasa a estudiar los dos extremos del relativismo moral, “todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en que vive” y “cada uno debe seguir su propio capricho y hacer lo que le venga en gana” vemos que ambas posturas son totalmente contrarias a la búsqueda de los griegos de un criterio de validez universal. El primer punto de vista es bastante poco razonable ya que la moral dependería de las diferentes culturas que son muy variadas, si basamos la moral esto, la estaríamos dejando en manos de la volatilidad y no de un sustrato sólido como es la dignidad de la persona que es en definitiva lo que los griegos llamaron en sus momento FISIS.
En cuanto al segundo extremo del relativismo que sostiene que cualquier moral es una represión y que cada cual debe hacer lo que le venga en gana, es decir, aquello que considera que es bueno para sí en un determinado sentido. Esta postura como muy bien describe Spaemann, lleva al hombre a caer en un círculo vicioso porque se estaría afirmando que el hombre ya nace con deseos buenos que dirijan su acción hacia su plenitud, y como hemos visto, el ser humano es abierto, nace con forma pero no formado y necesitamos ser educados para saber cuál ha de ser la norma de comportamiento porque en nosotros hay deseos contrapuestos (hacia el bien y hacia el mal).
El capítulo termina hablando del vivir rectamente estableciendo una jerarquía de preferencias dentro de las cuales predomina el deber de respetar los gustos de los demás (Tolerancia).
En el segundo capítulo se habla sobre el hedonismo entendido como la búsqueda de placer y satisfacción como fin del hombre, dejando claro que esta corriente ataca directamente al desarrollo pleno de la persona porque este vivir permanentemente en un estado de placer aleja al hombre de la realidad donde aparecen entremezcladas situaciones de dolor y de placer. ¿Educar?, sí y siempre en el principio de realidad intentando que el niño otorgue un valor al momento presente, ya que el BIEN como tal tiene que ver con el hacer justicia a la realidad.
Tras la lectura de los dos primeros capítulos del libro y echando una mirada al mundo creo que puedo afirmar con S.S Benedicto XVI, que vivimos bajo la dictadura del relativismo.
“Si lo bueno para uno no lo es para el otro” he leído en algún comentario… o también que “el bien dependerá de la cultura”… Y entonces pregunto ¿qué harás si te destinan a trabajar a Marruecos?¿Lo bueno para ti dejará de ser lo que lo era hasta el momento? Creo que esto es lo que intenta plantear el autor en el primer capítulo, después de desarrollar esta idea llega a concluir que es necesario que exista un bien y un mal que están más allá de las propias convicciones, que están fuera del hombre y que por lo tanto no dependen de lo que uno cree o deja de creer, porque sino como cada uno tendrá SU BIEN.
Una vez que se ha concluido en la necesidad de que exista un único bien, entonces el autor se pregunta ¿Qué rige este bien? Y entonces sale la tendencia más primaria del hombre: el bienestar, el placer, la comodidad… en definitiva: EL YO. Este vivir según el propio antojo puede llevar percibir la realidad de forma distorsionada pues se justificará que es bueno lo que me hace sentir bien. ¿No podría haber nada bueno que me cueste o me “fastidie”? Es este punto en el que el autor indica la importancia de educar en la confianza originaria.
Hola, buenas tardes, soy Clara del Campo, alumna de 2º de educación primaria.
El primer capítulo del libro Ética:cuestiones fundamentales trata de explicar dos conceptos: lo que es bueno o malo, el bien y el mal.
Según este existen comportamientos que son mejores que otros de forma absoluta. Con esto quiere decir que tanto lo bueno como lo malo no es algo relativo.
Trata de explicarnos el relativismo moral, como lo bueno y malo para mí no depende de lo que amí me apetece y de la sociedad en la que vivo.
A la misma vez examina los dos puntos extremos, que tratan de dos variantes del relativismo moral.
La primera dice: todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en la que vive.
La segunda: cada uno debe seguir su propio capricho y hacer lo que le venga en gana.
Aunque hay que decir que no existe en absoluto esa moral dominante.
En el primer capítulo trata de resolver la cuestión de si considerar el bien y mal como algo relativo, ya que hay cosas buenas para unos y malas para otros (ejemplo del médico); y se llega a la conclusión de que para que haya algo absoluto tiene afectar a todos del mismo modo (o por lo menos en la misma sociedad), es entonces surge el problema. Actualmente, intentando buscar algo absoluto, ha surgido el relativismo, que para no condicionar a nadie permite a cada cual hacer lo que le apetezca, todo es válido, pero no puede ser todo válido si ya desde antiguo los filósofos se ”peleaban” por lo que estaba bien o mal, de esto se deduce que el bien o el mal no pueden ser relativos, y que por tanto , nos encontramos ante realidades singulares (no hay una pluralidad de opciones buenas o malas).
En el segundo capítulo se trata la identificación que antiguamente hacían del bien con el placer, y a consecuencia de esto surge el hedonismo. Después se presentan un par de pensadores y sus distintas teorías acerca del placer, aunque todos coinciden en la búsqueda del placer y evitar el mal, el dolor. Pero más tarde se muestra cómo en realidad el dolor no es algo malo, sino que está al servicio de la autoconservación de cada persona ya que nos muestra los peligros de la vida.
Con esta idea de la autoconservación se une la educación pues es propio del hombre preguntarse por la vida recta, y esto sucede en el proceso por el que el niño, desde la parcialidad de su subjetivo mundo de sentimientos, es introducido cuidadosa y resueltamente en la realidad.
Voy a centrarme en lo que se refiere al relativismo moral ya que en la cultura actual es uno de los fenómenos más extendidos. El punto de arranque es no “dar valor universal a cualquier contenido moral”.
Menciona dos variantes del relativismo: la autoritaria (“todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en que vive”; y la anarquista (“cada uno debe seguir su propio capricho y hacer lo que le venga en gana”); ambas presentan contradicciones ya que el relativismo lo primero que hace es no tener en cuenta que existe ninguna verdad, por lo tanto tampoco habrá ninguna norma universalmente válida.
La variante “autoritaria”, quita la libertad ya que hace que el hombre siga una moral dominante, que probablemente según el relativismo, será consensuada; lo que decida la mayoría que es bueno o malo. El ejemplo que cita Speaman sobre el aborto es una clara muestra.
La tesis “anarquista”, reduce al hombre a un ser llevado por sus instintos, y el hombre es un ser que busca lo que quiere y trata de ajustar su vida a eso.
Todo lo referido a la tolerancia me parece muy aplicable a la situación en la que estamos ya que en una sociedad relativista a cualquier persona que defiende unos principios se le considera “intolerante”, cosa que está equivocada como dice el autor: “la tolerancia no se una consecuencia del relativismo moral”…..”la tolerancia se funda más bien en una determinada convicción moral que pretende tener validez universal”.
Del capítulo II sólo querría destacar la importancia de la realidad, de saber lo qué realmente somos y es la vida para darle todo el sentido y valor que tiene.
Hola soy José Manuel Juez:
En primer lugar me gustaría comentar los términos “bueno y malo” que salen al principio del texto ya que al decir que cada cultura tiene su propia idea de lo que es bueno y lo que es malo cada cultura vera de forma diferente, lo que es la vida y la diferencia de lo bueno y lo malo. Pero todo el mundo está de acuerdo con que busca lo bueno para sí mismo teniendo como objetivo el bien propio por lo tanto lo bueno para sí aunque en otras culturas este visto desde fuera como malo. Por lo que se podría definir como bueno aquello que uno elige para su persona aislándola de las demás personas para beneficio propio, aunque esto no sea beneficioso ya que al elegirlo se pensaba que para sí mismo era bueno, teniendo como conclusión que el hombre nunca elige lo malo para sí, sino lo bueno para su ser, o lo que cree que es mejor para si.
Por otro lado en el segundo he entendido que uno tiene que saber realmente lo que es bueno para él y no simplemente la intuición hacia dicha elección ya que al ser libre dicha elección te condiciona a ser cada vez un poco más libre o a estar más esclavo de todos tus placeres siendo al final como un ser irracional. Por lo que hay que ser libre pero escoger los actos buenos que te ayuden a serlo y no a ser esclavo.
Del primer capítulo de ética: cuestiones funamentales, me gustaría comentar los dos puntos de vista del Relativismo moral. Todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en que vive. Y cada uno debe seguir su propio capricho y hacer lo que le venga en gana.
El primer punto, Spaemann resalta que cae por su propio peso esa tesis ya que se sigue una norma universal “seguir la moral dominante de la sociedad” y esto hace que existan peleas por imponer su moral en las distintas culturas. Otro argumento de por qué esta tesis está en desplome de fundamento es porque si hay que seguir a la moral dominante de la sociedad, esto no da libertad a elegir qué valores dominantes son buenos o malos “para mí” ya que era lo defendido por el Relativismo. Se podría denominar a esta moral como una “dictadura de la moral” es decir pensamos lo bueno y lo malo según el cabecilla o cabecillas de la sociedad.
El segundo punto, me parece que tiene algunos puntos “bien encauzados” algo de razón. Ya que si cada uno hace su propio capricho y lo que le venga en gana,y esta educado en la realidad, aquella en la que algo tiene esfuerzo, pero tiene un sentido pleno. Todo hombre moralmente educado hace realmente lo que le da la gana, es decir se levanta temprano por las mañanas “con mucho esfuerzo” porque le da la gana, porque quiere tener un proyecto de vida que culmine con la felicidad, que es el bien supremo. En cambio si ese hacer lo que quieras se encauza en los placeres terrenales, sin un sentido, nada más que el placer corporal e instantáneo lleva a una infelicidad suprema, un hombre animal que se deja llevar por los instintos, sin capacidad de elección, sin libertad. Esto determinaría en un hedonismo absoluto. Enlazándolo con el tema 2.
Como conclusión todo hombre tiene un camino que deber llevar a cabo por medio de pequeños pasos “con esfuerzo” estos son los determinantes morales del bien para llegar a su fin que es la felicidad plena y absoluta de descubrir la Verdad.
Hola soy Alberto Arroyo de Ed. Física me gustaría hacer aportaciones de los dos capítulos:
En primer lugar quería hacer referencia a la dificultad de comprensión de los dos primeros capítulos, ya que he tenido que leer un par de veces los capítulos para intentar comprenderlo.
En referencia al primer capítulo me quedaría con la frase "todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en la que vive". En mi opinión la educación de las personas y la personalidad de cada ser humano es bueno relativamente... yo por muy bien que esté robar comida para dársela a los necesitado, no lo veo con muy buenos ojos, seguramente haya otras formas legales para que puedan comer.
Si la verdad fuera absoluta entraríamos en contradicciones, ya que la verdad de la persona que está robando comida está bien para ella y sin embargo el acto de "robar" está mal para muchos otros, en los que me incluyo yo.
Del capítulo 2 quería reseñar que todo lo bueno y lo que de verdad queremos no es placer, sino que es la realidad. Por ejemplo; un padre le da a un niño caramelos el fin de semana, el padre piensa que no es bueno pero es un placer ver a su hijo como come los caramelos.
Para finalizar quería afianzarme en que lo bueno siempre relativo. Cada persona tiene un modo diferente de ver las cosas pero lo debe justificar con verdades.
Hola a todos.
Del primer capítulo de este libro voy a partir desde el principio. ¿Qué cosa es realmente buena para mí? ¿Cuál es la jerarquía exacta de los puntos de vista? Yo realmente pienso que esta pregunta tiene difícil respuesta. Un problema ético como este se lo debería hacer cada persona así misma. Puesto que influye la moral dominante en la cultura/sociedad en la que vive el hombre en cuestión, su propia libertad moral a la hora de decidir y actuar como ser libre que es, la creencia en una religión, etc.
En cuanto al segundo capítulo, sentido absoluto, no es la verdad absoluta de algo, sino el conocimiento q tenemos todos sobre algo concreto. Además, ¿por qué yo quiero algo? Lo más correcto es decir que cuando quiero algo, primero tengo que fundarme en una cosa distinta. Hacemos algo para conseguir lo que queremos que teóricamente es lo que verdaderamente y en el fondo queremos. Mi pregunta es: ¿Quién decide en una misma cultura lo que está bien?
Un saludo a todos.
Buenas noches, siento escribir tan tarde. Soy Fátima Carreño Echanove de 2º de Ed. Primaria y me gustaría comentar el capítulo segundo.
Lo primero que nos dice este capítulo, es que no se nos puede exigir hacer algo, sino que para hacerlo, debemos quererlo sin imposiciones. A la vez, “a quien nada quiere no se le puede plantear ninguna exigencia”.
Ahora bien, ¿por qué queremos algo? ¿Cuál es el fin que queremos conseguir? Según los griegos, lo que verdaderamente queremos es “el bien” o “bien supremo”, o en otras palabras, lo que queremos es lograr el placer y evitar el dolor: “sentirnos a gusto”.
Esta manera de pensar se denomina “hedonismo”, del griego “hedoné” = placer, y fue la primera explicación de la razón de nuestra actividad. Es más el hedonismo afirma que ““Si tengo que hacer algo que es bueno en sí mismo, eso debe ser, en algún sentido, bueno para mí,…, y debo encontrar en él, de algún modo, una satisfacción; de lo contrario no lo podría querer en absoluto.”
Pero, si el hombre únicamente hace las cosas por un placer o una satisfacción evitando el dolor, entonces el único fin de nuestra actividad es esa satisfacción por lo que cabe pensar que esto no es completamente cierto. Es verdad, que nadie quiere sufrir pero que el fin de toda nuestra actividad sea el propio bien, nos convertiría en seres egoístas que únicamente pretenden conseguir su propio bienestar sin importarle nada ni nadie.
Epicuro dice: “…el hombre no se mueve en general por estados de placer, sino por múltiples cosas de la vida, importantes y poco importantes, buenas y malas.” Podemos distinguir dos variantes en este hedonismo:
Una positiva: trata sobre todo de lograr un máximo de placer.
Una negativa: se ocupa de evitar el dolor. Esta última va unida al cuidado de la salud: el logro del placer, a largo plazo, supone la salud.
Llegados a este punto, cabe mencionar que aunque el hombre quiera ante todo la satisfacción, a la par, le mueve también un impulso frente a posibles “amenazas”, esto es la autoconservación.
Freud, nos habla también de “el principio de placer y de realidad” poniendo como ejemplo a un niño. De este modo, Freud vio en el principio de realidad el origen de la razón. En la realidad, el dolor y el placer aparecen mezclados. El dolor, si no es excesivo, nos muestra los peligros de la vida y se pone al servicio de la autoconservación.
Hola buenas en estos dos primeros capítulos podemos observar como dos bloques:
1º Bloque se pude dividir en dos cuestiones:
1º Cuestión trata como Robert Spaemann nos habla desde un punto de vista ético-filosófico sobre el bien y el mal y su debate existente entre término absoluto y lo universalmente valido de dichas palabras. A decir verdad este primer bloque me ha costado mucho ya que no llego a comprender del todo lo que quiere exponer el autor.
2º Contenido donde pasa a estudiar los dos extremos del relativismo moral, “todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en que vive” y “cada uno debe seguir su propio capricho y hacer lo que le venga en gana” estas dos posturas son totalmente opuestas y la segunda postura se ve claramente que esta estrechamente relacionada con el hedonismo
2º Bloque podemos también subdividirlo en dos aspectos
1º Donde nos habla de cómo todo deber debe fundarse en un querer previo, el "biene supremo para los griegos"
2º Nos habla sobre el placer y nos dice que debemos evitar el dolor e intentar siempre escoger el placer. En te aspecto me gustaría decir que estoy de acurdo aunque he de decir que no siempre lo placentero es lo más correcto ya que este visión puede llevar a un circulo vicioso donde se perdería por completo la dignidad de la persona ya que si siempre escoges lo placentero nunca podrás llegar a realizarte como persona.
Espero haber hecho un resumen que clarifique lo que se trata en los dos primeros capítulos
Un cordial saludo
Buenas noches , soy Loreto García-Quiros y voy a realizar un breve resumen sobre lo que mas me ha llamado la atención del capitulo 2:
Tenemos la costumbre de unir la palabra deber con exigencia o mandato. Las exigencias se dirigen a nuestra voluntad. Para hacer algo, debemos quererlo. Si tenemos un deber, entonces eso quiere decir que debemos quererlo; a quien nada quiere, no se le puede plantear ninguna exigencia.
Todo deber tiene que fundarse en un querer previo, de otro modo no tendríamos razón alguna para hacer propio ese deber.
Lo que verdaderamente y en el fondo queremos, causa de cualquier otro deseo y acción, es a lo que denominaron los griegos el bien.
¿Existe un deseo fundamental del ser humano?
Lo que nosotros queremos de verdad en el fondo y aquello por lo que queremos todo lo demás, es lograr el placer y evitar el dolor; sentirnos a gusto. (Hedonismo)
Al centrarse en la obtención del propio placer estorba a la verdadera felicidad.
Un saludo
Buenos días!
El primer capítulo comienza haciendo referencia a dos términos esenciales “bueno” y “malo”. De una parte “bueno” en relación a tanto como: “bueno para alguien en un determinado sentido”; y de otra parte “ sin añadir un “para” o “en determinado sentido”. Pero en el caso de tomar la palabra “bueno” en un sentido absoluto nuestras acciones dependen de la cultura, de la época y del estrato social al que pertenezcamos.
Cuando hemos de decidir y queremos hacer uso de esta palabra aparecen “conflictos” de intereses, pero hay que tener en cuenta las dos variantes del Relativismo moral; donde por un lado “ todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en que vive; y de otro lado “ cada uno debe seguir su propio capricho y hacer lo que le venga en gana”. Pero ¿Qué cantidad de certeza tienen estas palabras?
En el segundo capítulo podemos hablar de “querer” y no de “deber”. Lo que verdaderamente y en el fondo queremos, lo denominaron los griegos “bien supremo”. Pero antes de tener el deber de hacer algo, debemos desearlo, así lo afirma la concepción denominado “hedonismo”; la búsqueda del placer. ¿Ésto es absolutamente verdadero?
Sofía Fernández Merino
2º Lengua Extranjera:
Me gustaría comentar la pregunta realizada por Consuelo sobre si la verdad es relativa en sentido fuerte.
Para ello quiero escribir una frase que me ha llamado especialmente la atención del libro: Una verdad pertenece a las ideas fundamentales de la filosofía de todos los tiempos. Esto significa que la verdad no cambia, puesto que entonces ya no sería verdad. Esta misma afirmación se puede aplicar a la palabra: BIEN puesto que independientemente de la cultura o el país de origen hacer sacrificios humanos es MALO, no pude ser bueno algo que ataca a la dignidad de la persona. Por eso, en este punto quiero señalar que las leyes del estado o del gobierno, aunque sean políticamente correctas no tienen que ser moralmente buenas, puesto que somos humanos y nos equivocamos.
El deber de los ciudadanos es distinguir entre las normas que se ajustan a lo que nos dicta nuestra conciencia y aquellas que atentan contra nuestra dignidad como persona, como es el caso del aborto: una cosa es que sea legal y otra muy distinta que por ello sea bueno, no, no es bueno, es una atrocidad, un asesinato enmascarado con el eufemismo que lo designa: interrupción voluntaria del embarazo….¿por qué no lo llaman por su nombre: asesinato?
Buenos días, soy Elena López, de 2º Lengua extranjera.
Me gustaría hacer un comentario del primer capítulo del libro “Ética: Cuestiones fundamentales.”
En este primer capítulo, Robert Spaemann trata de explicar los términos bien, mal; bueno y malo.
Spaemann explica que ni lo bueno ni lo malo es relativo, es decir que algunos comportamientos son mucho mejores que otros y que existen cosas o conductas que para algunas personas son buenas, mientras que para otros son malas.
También hace referencia a que la ética nos ayuda a escoger entre lo bueno y lo malo.
Por otro lado, Spaemann habla sobre la moral, de la que saca dos ideas principales: en la primera dice que cada uno debe vivir de acuerdo con la moral de su sociedad y la segunda en la que dice que cada uno haga lo que quiera.
Hola, soy Maria Hernandez, y voy a comentar el primer capitulo puesto que es el que mas me ha llamado la atencion y me ha hecho recapacitar.
En este capitulo el autor habla sobre lo bueno y lo malo. Si la palabra "bueno" y "malo" se utilizan en un sentido absoluto o relativo. Y las relaciona con las diferentes culturas, debido a que dependiendo de la cultura en la que te encuentres una cosa puede ser buena, mientras que la misma cosa en otra cultura puede ser mala, entonces es cuando expone dos opciones, la primera que es la de tomar como bueno o malo lo que dice la cultura en la que te encuentras,es decir la moral dominante, o sino seguir cada uno su propia moral.
Esto nos lleva a pensar si existe realmente lo bueno absoluto o lo malo absoluto, o si por el contrario los dos terminos son relativos.
A mi por lo tanto me ha creado un poco de confusion, y no me ha quedado muy claro si en definitiva la palabra bueno y malo son absolutas o relativas.
Buenos días soy Mª Ángeles Jiménez. Quería hablar sobre una cuestión tratada en el capítulo dos del libro. El hombre no puede desear ante todo el placer debido a que en un lugar superior a este apetito está el de la autoconservación. Este de algún modo es diferente que el instinto de conservación animal. Al animal no le es necesario pensar en su fin natural, sino que cubre instintivamente las necesidades que le llevan a conservarse a sí mismo y a su especie. Del mismo modo el hombre posee instintos como son el hambre, la sed o el instinto sexual, pero tiene la capacidad de apartarlos de su fin natural, que es la conservación de si mismo y de su especie. Y es por esta capacidad por la que en vez de ser un instinto de conservación es un apetito de autoconservación añadiendo de este modo el prefijo auto que indica cierto control sobre uno mismo a la hora de obrar instintivamente.
Hola soy María Castro de 2º de Magisterio (Lengua extranjera).
En el primer capítulo el autor nos invita a reflexionar introduciendo dos conceptos clave: el bien y el mal, y dos posturas diferentes: la autoritaria y la anarquista.
En cuanto a la tesis autoritaria dice que no existe una moral dominante y en cuanto a la anarquista dice que se trata de una tesis individualista, dirigida por impulsos y opuesta al sentir ético – moral.
En el segundo capítulo podemos reflexionar en torno a esta pregunta ¿el ser humano busca el placer en todo lo que hace?
El autor habla de evitar el dolor y sentirnos a gusto, sin embargo, no todo lo que creemos que es placentero es realmente bueno para el hombre. Debemos ser conscientes de nuestros actos y pensar en la felicidad a largo plazo, el placer no debe ser inmediato sino que debemos buscar algo más, huir del hedonismo tan presente en la sociedad actual.
Además debemos saber que la libertad es totalmente necesaria para escoger los actos, que deben ser buenos para nosotros.
Gracias
Buenos días, soy Paloma Chim.
2º de lengua extranjera.
En el primer capítulo se reflexiona sobre los términos del bien y el mal, lo malo y lo bueno.
Y surgen dos cuestiones: ¿ Qué cosa es realmente y de verdad buena para mí? Y ¿qué bien o qué interés debe prevalecer?
Según Robert Spaemann la palabra “bueno” se hace relativa, cuando se toma en un sentido absoluto y depende de la cultura, la sociedad… Estoy en total desacuerdo con este punto, puesto que sí que existen las verdades absolutas, porque si todo fuese relativo sería imposible vivir en sociedad, nadie se pondría de acuerdo y todos harían algo “bueno” según su punto de vista.
En este capítulo se reflexiona acerca de dos tesis:
- Primera tesis: todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en que vive.
Podemos denominarla como autoritaria.
Esta tesis cae en tres contradicciones:
1. Si se quiere fijar al menos una norma universalmente válida debe seguirse siempre la moral dominante.
2. No existe en absoluto esa moral dominante
3. Hay sociedades en las que el proceder de un fundador profeta, reformador o revolucionario tiene un carácter de modelo.
- Segunda tesis: cada uno debe seguir su propio capricho, hacer lo que venga en gana y ser feliz a su manera, sin importar pisar a los demás. Esta tesis la podríamos denominar como anarquista o individualista.
Leticia Cuevas Olavarría
2ºLengua Extranjera
En mi opinión uno de los principales problemas de la sociedad actual, es el relativismo que impera en ella. El Relativismo tiene dos vertientes, la primera consiste en que todo hombre debe seguir la moral dominante, es decir, nos encontramos ante una imposición autoritaria. Según este pensamiento, todo hombre de actuar de acuerdo a la moral dominante, de acuerdo a lo que piense la mayoría de la gente o a lo que imponga la ley.
La segunda vertiente sostiene que el hombre debe actuar siguiendo sus caprichos, que debe hacer en cada momento lo que le apetece. Nos encontraríamos, en este caso, ante una sociedad anarquista en la que cada hombre actúa según sus apetencias de cada momento.
Pero esta idea del Relativismo moral se cae por su propio peso, ya que, si cada uno hace lo que le apetece, si cada hombre se mueve sólo por sus propios intereses, siempre habrá conflicto, ya que los intereses y apetencias de cada hombre son distintos.
Esta segunda vertiente del Relativismo está íntimamente relacionada con el hedonismo, corriente que nació en la antigua Grecia y sigue muy presente en nuestra sociedad.
El hedonismo consiste en maximizar el placer y evitar el dolor, las acciones del hombre se realizarán de acuerdo a esta idea. Un hombre solo realizará un acto determinado si este le va a producir placer o va a evitar que sufra dolor.
Pero es imposible vivir de esta manera, ya que vivimos en la realidad y debemos acomodarnos a ella, es algo de lo que no podemos prescindir y “en la realidad, dolor y placer aparecen mezclados”.
Por otro lado muchas acciones que nos hacen felices, no las realizamos solo para conseguir una satisfacción, sino por el bien de otra persona. “Me alegra el poder salvar una vida a un hombre, o mostrar mi agradecimiento a quien me ha ayudado, ya que le doy una alegría. Pero es totalmente falso afirmar que lo haya hecho sólo para conseguir una satisfacción” (página 36).
En conclusión, si el hombre actúa sólo siguiendo sus intereses y sus apetencias de cada momento, si vive de forma egoísta pensando sólo en sí mismo, no llegará a ser feliz y la sociedad será un caos.
Por el contrario, el hombre debe “hacer lo que quiera”, teniendo en cuenta que lo que verdaderamente y en el fondo queremos, es el bien, el bien para nosotros y para los demás, el bien absoluto, es decir, el fin último de nuestra existencia.
Buenos días, soy María Moral de 2º de Ed. Primaria.
Me gustaría comentar sobre el capítulo 1.
Voy a desarrollar un poco el apartado referido a la verdad relativa.
Como dice el autor, cuando la palabra-bueno- se toma en sentido absoluto, las afirmaciones se hacen relativas2, por tanto, nos guiamos por una verdad relativa. Nos regimos por una verdad de una cultura, una forma de vivir de acuerdo a determinada cultura.
Por otro lado, y siguiendo en este ámbito, sería ilógico decir que cada uno debe vivir de acuerdo con la moral dominante en la sociedad en que vive. Pues no es posible afirmar que todo hombre debe seguir la norma dominante desarrollada en su entorno.
Sí debemos vivir de acuerdo a nuestra moral, y no guiarnos por cualquier juicio moral. Sino llagar al extremo, es decir, encerrándonos en lo que tan solo es bueno para mí.
Debemos pensar en los demás, y cuál es la concepción moral del otro, y así actuar tolerantemente. Es
Un saludo y gracias.
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