Revisando el capítulo 1 del libro que vamos a comentar he vuelto a caer en la cuenta de lo importante que es, para desarrollar la acción educativa, tener en mente algunas ideas básicas en torno al hombre: su carácter filial, la prematureidad con la que nace, la dificultad intrínseca del olvido de la propia filiación, los primeros aprendizajes, el carácter sistémico de todo lo humano –Polo habla específicamente del carácter psicosomático, etc.-. Me ha resultado interesante recordar la lectura poliana del cuento de Caperucita Roja. La simple lectura de los epígrafes podrá sugeriros lo que más os interese recordar y comentar.
En cuanto al capítulo 2, el que propiamente centrará nuestra atención.
En primer lugar una "sugerencia": convendría hacer comentarios que no "repitieran punto por punto" los comentarios precedentes. También sería interesante que hicierais referencia a más de un epígrafe. Eso os ayudará comprender mejor la unidad argumental de cada capítulo: ¿cuál es la tesis principal de ese epígrafe? ¿Cómo lo argumenta, qué ejemplos la sostienen?
Ahora el capítulo: está lleno de sugerencias "políticamente incorrectas", lo que hace que aventure un diálogo interesante.
1. Relación de los esposos entre sí y de éstos con el hijo.
2. El problema del divorcio y sus efectos en el ámbito educativo
3. La educación de la afectividad y su relación con las virtudes (pilares
de la personalidad madura).
4. Estructura familiar y social (hogar, clan, polis) y su influencia en la
educación.
5. El papel del juego en la acción educativa.
Como son muchos temas, sugiero que hagáis resúmenes del contenido antes de plantear una cuestión o hacer reflexiones personales. En general todos tenemos "ideas bonitas" pero no siempre hemos reflexionado bastante sobre sus fundamentos. Por tanto, el primero que hable de un punto, que ofrezca un breve resumen del epígrafe (y si hace citas literales, que ponga, por favor, la página en la que aparece ese texto). Ánimo... espero vuestros comentarios.
Ah!, y como siempre lo bueno si breve… dos veces bueno.
Un cordial saludo
martes, 16 de marzo de 2010
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33 comentarios:
¿Nadie se lanza a escribir?
¡¡Regalo puntos a quien empiece!!
;)
Saludos
Hola Soy Paz Lavilla.
Me gustaría comentar el primer punto del capítulo 2, que se refiere a la relación entre los esposos y con los hijos. Se titula la educación en el ámbito familiar.
En primer lugar, se habla de los fines del matrimonio: el amor entre los esposos y a la procreación. Muestra que lo más nuclear del matrimonio es dar lugar a otra persona y dice que “en cuanto fin es más importante el hijo que el amor” (punto1, apartado 1). En este punto, no estoy muy de acuerdo, porque si planteo el caso de un matrimonio que no pueda tener hijos, ¿cómo se les puede decir qué es más importante “tener hijos” que, que se quieran? Porque ellos no pueden hacer nada. Y además creo que el hijo es la consecuencia del amor entre los esposos, por ello, el fin primario debe ser el amor mutuo.
Por otro lado, se asemeja la relación entre los esposos y los hijos con la Santísima Trinidad. El hijo como el Espíritu Santo es fruto del amor, en este caso, entre los esposos. Por eso, el requisito fundamental de la educación es que “el amor al hijo debe ser una prolongación del amor entre los esposos” (punto 1, apartado 3). De no ser así, el hijo en vez de tener un carácter unitivo, podría ocasionar “no por culpa suya” que el marido o la mujer olvidasen su rol de ser marido y mujer por sólo el de padre y madre.
Por último, planteo una pregunta:
“¿Por qué se dice, que no se justifica una política anticonceptiva si se pone de manifiesto que la educación siempre sale mal de una relación extramatrimonial? (apartado 4 Punto 1)
Y una duda: ¿A qué se refiere cuándo dice el texto “ Insisto, la educación sale siempre mal si no está unida al amor entre los esposos, y este amor es de uno con una. Así es como el hombre se parece a Dios. Si no fuera así Dios podría tener, en lugar de tres personas, diecisiete. Pero no es así, Dios es trino?
Gracias. ¡Tendré en cuenta los puntos Consuelo!
Me lanzo un poco al agua. He leído el capítulo de la Función educativa de la familia y quiero hacer referencia a una idea que desarrolla Polo: "los padres reconocen su mutuo y propio amor en el hijo", "el hijo es el fruto del amor" pág 89.
Hace un mes reflexionando sobre este tema, encontré un artículo que exponía que para este año 2010 se esperaba que un 50% de las parejas jóvenes de los Estados Unidos fuesen familias sin hijos. Dejando en evidencia la contracepción como una realidad en extensión dentro del matrimonio. Me pregunto, ¿puede la persona cerrarse en sí misma hasta el punto de no querer donarse a la persona amada?, ¿podemos hablar de verdadero amor conyugal cuando se evita el fin de la procreación?
La verdad me ha costado mucho aceptar esta dura realidad, pero creo que hoy en día nos vemos rodeado de estos problemas por una gran crisis de educación afectiva. Leyendo el libro de Polo, iba entendiendo un poco a nuestra sociedad actual, pero a la vez iba creciendo en mí una gran tristeza al ver que la respuesta de los Gobiernos a nivel mundial ante esta grave situación es socavar la unión familiar y en otros casos sustituir a los padres en el ejercicio de la educación de los hijos según sus propias ideologías.
Por tanto, la crisis de hoy en día es una crisis que está en estrecha conexión con la familia, se quiere destruir a la familia. Y sabiendo que los padres son los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos deben evitar a costa de lo que sea que la sociedad sea quien les eduque.
Para terminar os dejo estas palabras del Papa Juan Pablo II por si ayuda a entender que el amor entre los esposos es la mejor enseñanza que se puede dar a los hijos, que los hijos experimenten que son amados por sus padres porque ellos se aman entre sí, sólo así colaboraremos a que se forje en ellos un equilibrio emocional y afectivo base para poder llegar a ser aquello que se es, persona.
"En su realidad más profunda, el amor es esencialmente don y el amor conyugal, a la vez que conduce a los esposos al recíproco «conocimiento» que les hace «una sola carne»,(35) no se agota dentro de la pareja, ya que los hace capaces de la máxima donación posible, por la cual se convierten en cooperadores de Dios en el don de la vida a una nueva persona humana. De este modo los cónyuges, a la vez que se dan entre sí, dan más allá de sí mismos la realidad del hijo, reflejo viviente de su amor, signo permanente de la unidad conyugal y síntesis viva e inseparable del padre y de la madre". (Familiaris consortio nº14).
Ánimo que lo que no podemos hacer ante esta realidad es quedarnos de manos cruzadas...
Hola a todos, yo quería comentar el apartado 5 del segundo capítulo. Para comentarlo primero voy a hacer un pequeño resumen:
5. ENSEÑAR A JUGAR
La educación de los hijos se debe llevar a cabo entre el padre y la madre, hay dimensiones humanas que la madre no puede educar y otras que el padre no puede educar.
El padre debe enseñar al hijo a jugar (el juego vincula los afectos a la actividad), debe enseñar a jugar el padre porque tiene un factor muy importante que es RETO. El que juega ensaya sus fuerzas de competición y esto es un elemento masculino.
Otro componenete del juego es que obedece a reglas y que tiene un objetivo.
Otro elemento del juego es el ensayo de respuesta. Hace trampas aquel que quiere probar su astucia contraviniendo a la regla. El juego infantil es un ensayo, el juego sirve para probar su propia fuerza de forma que en los juegos se desarrollan habilidades. Si un niño se da cuenta de que no tiene estas habilidades puede experimentar un fuerte disgusto.
El juego humano se distingue del animal en que tiene reglas.
El juego educa la afectividad siempre que se juegue bien, mediante el juego se aprende a ganar y perder para que el niño pueda tomarse la vida como un juego, esto contribuye a la adquisición de virtudes.
Saber ganar y perder es serial de afectividad firme, firmeza que se adquiere y se aprende jugando.
Puede que lo que les pase a los niños con fracaso escolar sea que no tienen en cuenta las reglas. Cuando un niño entra en la escuela sin tener conciencia de las reglas se dedica a hacer trampas, un niño que hace trampas no ha sido educado en familia. Se debe educar en familia porque los padre son para los hijos y no al revés.
Después de haber leído los dos capítulos llego a la conclusión de una de las ideas principales del texto es que se debe educar en familia, hay cosas que debe enseñar el padre y otras la madre y mi pregunta es:
¿Qué pasa entonces con aquella madre que se ha quedado viuda y los hijos son pequeños?¿Esos hijos no serán educados igual de bien que si esa familia estuviera compuesta por padre y madre?¿Qué dificultades tendrán esos niños?¿Qué debe hacer la madre en ese caso?
A mi parecer, en el segundo capítulo del libro, Polo reflexiona sobre la importancia de la educación en la familia y para ello parte de una idea fundamental:
Lo vital de la persona es ser hijo de aquí se desprenden varias realidades que conforman o deberían conformar el modo de actuar: LA VIDA. Como el hecho de decir que la educación es continuidad de la procreación, la educación como deber y derecho de los padres, la necesidad de la unión entre los esposos para que pueda darse esta educación, el espacio vital (hogar) que sostiene a la familia…
Todo esto encaminado a lo que el autor llama “normalización de los afectos” es decir a educar en libertad, y sólo es libre el que se posee, por lo tanto el que no está condicionado por sus afectos, el hombre fuerte que afronta la realidad con serenidad pues sus afectos están integrados.
Buenas tardes a todos. Me llamo Elena Peñín Ramírez.
Voy a comentar el segundo punto del capítulo II: La educación de la afectividad.
En un matrimonio equilibrado el amor mutuo y el amor al hijo es una unidad. Los esposos se aman a sí mismos a nivel interpersonal y en la persona del hijo que es la comunión física de los mismos.
Los padres tienen la responsabilidad de educar, en primer lugar, los afectos de su hijo para que éste pueda desarrollar las cuatro virtudes cardinales ( fortaleza, prudencia, templanza y justicia). En una palabra, que el niño pueda llegar a ser libre y sea señor de sus estados de ánimo y apetencias.
El niño necesita un patrón de conducta en la persona de sus padres, por eso sus padres deben cuidar el órden y la estabilidad de la vida familiar.
Educar al hijo requiere un sacrificio, es una tarea árdua. Es necesario que los padres practiquen las virtudes que desean inculcar a sus hijos. Por ejemplo la virtud de la fortaleza, ya que su al hijo se le ha impuesto un castigo esta virtud es necesaria para no retirárselo.
Los sentimientos son como un caballo desbocado: es vital sostenerlos bajo la brida de la voluntad para evitar que te controlen en vez de controlarlos tú a ellos.
Un saludo.
Hola soy Fátima Carreño Echanove.
Me gustaría comentar el punto que hace referencia a la educación de la afectividad y la postura que deben tomar los padres en la educación de los hijos.
El autor comienza hablando de los fines del matrimonio sintetizándolos en el amor mutuo y la procreación, siendo la procreación algo distinto a la reproducción animal puesto que tiene como fin generar una persona en su integridad, la procreación se convierte en un fin con tres aspectos fundamentales e irrenunciables: reproducción, crianza (lo que no nos hace distintos a otros animales) y educación, que, sí es específica de la naturaleza humana porque está ligada a su realidad personal.
Los hijos son el fruto del amor entre los padres y ese fruto debe ser educado para que llegue a ser una persona íntegra. Según Leonardo Polo este fin es superior al amor entre los esposos. No estoy de acuerdo, al menos en la forma de expresión, con esta afirmación del autor, no hay ni puede haber nada más importante que el amor. Es cierto, que la procreación-educación es también una relación de amor, pero no puede ser una relación de amor superior a otro puesto que el amor lo es todo. Interpreto por tanto, la afirmación de L. Polo como una afirmación de la preferencia del fruto como específico de la relación de amor matrimonial, es decir, que la apertura a la procreación-educación es lo que da sentido a esa relación entre los esposos, que no tienen ninguna otra relación que el amor mutuo, y como dice San Pablo “el amor no tiene límites”. Por lo tanto no es una preferencia por un fin sobre el otro sino más bien una constatación de la naturaleza específica de la relación matrimonial, vocacionada a un amor sin límite que está abierto a dar fruto y a entregarse en una relación trinitaria a imagen y semejanza de Dios entre los esposos y la prole.
Llegados a este punto me gustaría comentar lo que el autor ha expuesto en el primer capítulo sobre cómo deben actuar los padres entre sí en la educación de los hijos.
En primer lugar, habla de la educación de la afectividad, siendo éste el pilar para educar la inteligencia y la voluntad. Cómo es lógico, los padres, primeros educadores de los hijos, deben dar ejemplo a éstos puesto que son su referente más cercano. En la familia, los hijos deben sentir una estabilidad en sus padres, una coordinación entre ellos tanto para poner castigos como para dar un premio, si no, como dice el autor " No puede tener un equilibrio emocional el hijo que cree ser más amado por su madre que por su padre o viceversa".
Si no hay una coordinación entre ellos, difícilmente se podrá enseñar a los hijos, si los padres se pelean por los hijos delante de ellos, se creará una situación de inseguridad en ellos, es más, los hijos sabiendo cómo piensa cada uno sabrá a quien ir cuando más le convenga.
Por el contrario, si los padres se complementan en la educación y están de acuerdo el uno con el otro en las decisiones que se toman y los hijos lo saben, la educación será más fuerte que en el otro caso. Como educadores los padres por separado no son suficientes, deben unirse y complementarse. Esta idea me parece muy importante ya que, por ejemplo, un padre puede llegar más a los hijos, que una madre o viceversa.
También, es cierto que los padres no tienen que estar de acuerdo siempre en todo. Ahora bien, delante de los hijos siempre se darán la razón. Aquí me gustaría unir lo que el autor afirma en el siguiente apartado (punto 3) la importancia del dialogo, la comunicación, tanto de los padres entre sí como la comunicación padres-hijos.
Hola soy Alvaro Taus de 3º de Magisterio de Educacion Fisica.
La lectura de estos dos capítulos me ha parecido muy interesante y voy a comentar algunos de los aspectos que me parecen importantes teniendo en cuenta nuestra misión de futuros educadores.
En el cap. I ha quedado muy clara la condición del hombre, un ser que nace débil y desde el principio necesita ayuda, esta ayuda se manifiesta de modo especial y concreto en la educación.
Esa educación adquiere su mejor exponente en el ámbito familiar, el lugar natural para que el ser humano se desarrolle y sea feliz, ya que ahí se le quiere como él es. Quizás un punto que hoy en día no se tiene muy en cuenta es que la educación como tal es un aspecto del fin primario del matrimonio. La relación entre los padres y los hijos culmina en la educación y esto es primario en el hombre porque por encima del amor de los esposos “lo más importante del matrimonio es dar lugar a una persona, porque lo más nuclear en el hombre es ser persona” (cap. II, p. 87).
Los padres tienen que colaborar ya que la educación es cosa de los dos y la ausencia de uno de ellos se refleja en el hijo. El amor al hijo tiene que ser una prolongación del amor entre los esposos por eso el divorcio, la separación y los distintos desórdenes que existen en la actualidad repercuten negativamente y dificultan la educación, de ahí que una tarea fundamental en la educación es prestar atención y educar la afectividad. Toda crisis matrimonial se manifiesta en un desequilibrio afectivo de los hijos que sienten que no son queridos cuando el egoismo de los padres les lleva a desentenderse de ellos, y les lleva a juzgar a los padres.
¿Cómo podemos formarnos nosotros para que cuando ejerzamos nuestra profesión podamos ayudar a los hijos y a los padres a resolver estas situaciones?
¿Tiene que ser el educador un referente para el hijo y ayudarle a comprender a sus padres?
Alberto Flores García de la Parra
2º Magisterio. Educación Primaria.
Que el fin de cualquier matrimonio es la procreación, la crianza y la educación de los hijos es un principio de tal fuerza que Polo sostiene a lo largo del capítulo. La familia da estabilidad y tanto el padre como la madre, deben asentar los cimientos de la educación de sus hijos para que estos vean en la forma de actuar de sus padres coherencia. Al mismo tiempo puedan ser educados en la afectividad, en los hábitos y virtudes en un proyecto común que culmina en la educación libre de los valores.
Pero el capítulo me ha hecho reflexionar sobre ciertas cuestiones que paso a relatar a continuación. Polo se centra en uno de los problemas que más afectan y contribuyen a romper la estructura familitar. Me estoy refiriendo al divorcio y a los hermanos que son o bien de padre, o bien de madre. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, casi la mitad de los matrimonios que se van a celebrar en este 2.010terminarán en divorcio. La educación de los hijos se hace difícil, sigue siendo un deber y derecho de los padres, pero ya es un derecho que se ejerce por separado, por un lado la madre, por otro el padre. En relación con el divorcio, Polo hace mención a los hijos que surgen de la poligamia.
Palabras textuales del texto: "si un varón es padre de varios hijos en distintas mujeres, va en contra de la dignidad humana, desconyunta la relación entre el amor de los esposos y el amor del hijo". Está claro que cuando un matrimonio se rompe, la vinculación amorosa no ha sido sólida desde el principio, pero si uno de los miembros del anterior matrimonio encuentra otra persona con la que rehace su vida, con la cual solidifica una nueva vinculación amorosa, no consigo entender que vaya en contra de la dignidad humana el hecho que la nueva relación tenga como proyecto tener un hijo. Ese varón habrá tenido dos hijos de dos mujeres distintas. Estoy de acuerdo que la educación a los hijos se hará difícil, pero me gustaría que me explicaran qué entiende Polo por dignidad en la persona.
Este concepto de dignidad aparece en la siguiente frase: "la mujer que actúa a espaldas del marido, lo está engañando, está funcionando de manera indigna". No estoy de acuerdo. Cuando al hijo se le castiga sin cenar y la madre, pasadas unas horas, se acerca a hablar con su hijo, no está dando la espalda al marido. Primero: la mayoría de las veces, cuando al niño se le riñe o se le castiga, el niño sabe que ha hecho algo mal. A todos nos ha pasado alguna vez. A título personal, recuerdo que cuando mi madre o mi padre me han regañado y lo han acompañado con un castigo, sabía perfectamente que algo malo había hecho. Pero el hecho de que uno de ellos se acercara a mí pasado un tiempo -la mayoría de las veces mi madre- jamás ha contribuido a echar por tierra la labor educativa del otro. Al contrario, y en relación con la última parte del capítulo, la madre se acerca al hijo para que en medio de ese desconsuelo y sin razón que el hijo puede sentir cuando se le castiga, busque regazo simplemente con la presencia de la madre. Segundo: no hace falta coger al niño y restar impotancia a lo que ha hecho, eso contribuiría a que el hijo tuviera la sensación que lo que ha hecho no ha sido para tanto, sino que la presencia de la madre o del padre, sirve de apoyo al niño y toma conciencia de que lo que ha hecho el niño está mal, pero lo que se debe fomentar es la promesa de no volverlo a hacer más. Por todo ello, no me parece indigno ese comportamiento de acercamiento al niño.
Me gustaría que se explicara qué entiende Polo por dignidad humana en la educación. Perdón por la extensión de mi comentario.
Hola buenas!
En relación a la 1ªparte del capítulo 2: "La educación en el ámbito familiar", cuyo contenido ya ha sido resumido por varios compañeros, me gustaría comentar:
No estoy deacuerdo en que la educación de un hijo nacido de una relación extramatrimonial se tache de imposible. Reconozco que puede resultar si cabe más difícil pero no imposible.
Sobre la esperanza como justificación de la indisolubilidad matrimonial, "mientras se vive siempre hay motivo para esperar , pese a la separación y el rechazo, el volver a ser aceptado por la otra persona" (punto 4), creo que ha constituido un error fatal para muchas mujeres maltratadas, de modo que yo no me atrevería a hablar tan alegremente de este tema de la esperanza.
Y finalmente, estando totalmente deacuerdo con Paz, tampoco entiendo la analogía que se establecen entre la familia y la Santísima Trinidad.
Desde luego la lectura de este texto nos llevará a un diálogo interesante, hasta mañana
Hola soy Salomé González.
Me gustaría dar mi visión sobre lo leído en el capítulo 2.
En este capítulo el autor nos explica la impotancia de los fines del matrimonio tomando como primer fin la procreación, algo que al igual que otras compañeras no estoy de acuerdo, es cierto que el propio matrimonio para su validez requiere una intención de procrear y de educar a los hijos pero siempre hay que tener en cuenta diversas situaciones de cada persona, por ello me parece una afirmación un tanto radical.
Si partimos de que según Leonardo Polo "los padres reconocen su mutuo y propio amor en el hijo" es más comprensible que el fin del matrimonio sea el hijo pero sin embargo no comparto la idea de que sin el hijo no haya amor, según esa afirmación sin el hijo los padres nunca reconocerían su propio y mutuo amor y esto me parece algo totalmente falso o que por lo menos no entiendo.
Me ha encantado cómo trata el tema sobre la disminución del amor entre los cónyuges a causa del hijo y en esto si que estoy de acuerdo. Me parece que clarifica que un hijo lo que tiene que hacer es unir y dar amor al matrimonio y no desunir ni disminuir el amor entre este mismo ya que si es cierto que el hijo supone el fruto culminante del matrimonio lo que no quiere decir que sea el fin primero ni que sin este hijo no haya amor en el matrimonio.
Esta claro también que para la crianza, la educación, es decir, educar en libertad o educar en la serenidad es necesario la colaboración de la madre y del padre, los dos han de complemnetarse para lograr estos fines.
Muchas Gracias.
Un saludo
José Manuel Juez:
Para no llegar a incurrir en la frivolidad dentro del matrimonio se debe establecer una concordia y un trato equiparado tanto en el hombre como en la mujer. Este trato si no se cumple puede llegar a romper el matrimonio ya que si se toma como una rutina el quedar con tus amigos y dejar a tu familia de lado puede provocar que sufras un sentimiento de dejadez por parte de tus seres más queridos. Esto no quiere decir que se deje de lado a tus amigos, ni que no puedas quedar en ningún momento con ellos, pero que si se queda con la familia y tus amigos mejor.
Por otro lado este parrafo en el texto no me parece del todo correcto.
"Para tener casa, el hombre tiene que dejar de vivir al día y sacrificar algo desde el punto de vista económico". Esto no es asi en todos los casos, teniendo en cuenta que el nivel económico de cada familia es diferente y no es necesario siempre sacrificar algo desde el punto de vista económico.
Por otro lado, "como ya se ha indicado, los hijos no son para los padres, sino los padres para los hijos". Esto me parece incorrecto totalmente y un buen tema a debatir en clase. Mi pensamiento sobre este tema es que nadie está hecho para nadie, está claro que los padres tienen la obligación de cuidar a sus hijos pero no que los padres sean para los hijos exclusivamente como centra el comentario anterior. Tienen que dedicar tiempo a sus hijos pero no todo su tiempo porque nadie es esclavo de nadie y un matrimonio no es esclavo de sus hijos.
Es cierto que el texto da a entender el que el fin primario del matrimonio es la procreación, ligado a esto la crianza y la educación (Cap. II; 1) sin embargo, también dice que el hijo es el fruto del amor; fruto del amor entre el padre y la madre teniendo carácter unitivo.
Pienso que las personas que se deciden por el camino del matrimonio tienen en su proyecto de futuro crear una familia, es decir, procrear, pero que a diferencia de los animales no procreamos por instinto, sino que es fruto y resultado de un amor existente entre el hombre y la mujer. Por esto es por lo que Polo hace referencia a la semejanza existente entre, la relación del Espíritu Santo como fruto de la donación del Padre y de la aceptación del Hijo y, de la familia humana, siendo el hijo el fruto del amor entre el padre y la madre. Por esto tampoco están permitidas la bigamia y la poligamia, porque ese parecido del hombre a Dios (trinidad), se rompería.
Me gustaría terminar con una frase que me ha gustado: “el requisito fundamental de la educación es cuando el amor al hijo es una prolongación del amor entre los esposos”.
En el capítulo 2 se habla de la educación de los hijos (acción propia de los hombres)como deber y derecho de los padres, afirmación que me ha encantado porque es cierto que hay cosas que sólo se pueden enseñar en familia, por mucho que haya gente que se empeñe en afirmar que para educar ya está el colegio. Y es que educar no es sólo enseñar lo necesario para sobrevivir, es más, es conocer de cerca al niño, compartir con él sentimientos, jugar juntos...
Ante esto se puede ver que hay distintos ámbitos en la educación: educación de la afectividad, desarrollo de hábitos y virtudes, educación sexual... en cada uno de estos ámbitos es imprescindible que intervengan los padres, ya que son el primer modelo de sus hijos; por tanto es necesario que estén en continuo contacto con sus hijos para poder enseñarles desde el juego y otros aspectos de la vida diaria.
En esta educación es necesaria la acción conjunta de los padres, ya que uno enseñará unas cosas y otro otras, pero siempre de forma que finalmente el niño obtenga una educación completa. A esto se debe que actualmente haya muchos niños desorientados, y es que a la mayor parte de ellos les falta la educación por parte de por lo menos uno de sus padres. Esto hay que hacérselo ver a los padres cuando acudan a una tutoria al colegio, y hay que enseñarles que el tiempo que les dediquen a sus hijos es el más importante, por tanto si uno llega tarde a casa, aunque esté poco tiempo con sus hijos, aprovechárlo al máximo ya que este tiempo es irrepetible.
Hola, Soy Clara Del Campo, 2º de educación primaria.
Voy a empezar comentando el 1º punto del 2º capitulo del libro "Ayudar a crecer".
Según este y en lo que estoy de acuerdo los fines primarios de del matrimonio son: la procreación,la crianza y la educación. Los padres reconocen su mutuo y propio amor en el hijo, el hijo es el fruto del amor.Pero me pregunto:¿Porqué si el hijo es el fruto del amor entre dos personas se dan casos en los que hay hijos sin amor? Y si, hay amor verdader entre dos personas y a estas se les muere el hijo,¿Por qué no son capaces de asumir el dolor unidos y acaban separándose uno del otro?¿Cuándo se acaba la vida de un hijo se acaba el amor que habia entre los padres?.No pasa siempre pero si es cierto que ocurre en algunas ocasiones en el que el dolor puede con el amor.
¿Cómo manifiesta un matrimonio que no puede tener hijos su amor?
Por último decir que no me ha quedado muy claro la relacción entre el clan y la polis.
Gracias
Buenas Tardes soy Loreto García-Quirós de educación primaria y me gustaría hacer un pequeño resumen sobre los primeros puntos del capitulo que son los que me han llamado la atención y así poder comentar un poco cada uno de ellos.
Para empezar, me gustaría destacar que la educación no solo se basa en la enseñanza, sino que va mas allá y siempre lleva consigo una formación que es la que ayuda a crecer al ser humano y por ello Tomas Alvira define muy bien que educar es ayudar a crecer.
El ser humano es el único ser que nace débil, que no es capaz de valerse por si mismo hasta su maduración pero a la vez, es el único que tiene noción de hijo, es decir, tenemos progenitores, por lo que la conciencia de filiación es exclusiva del ser humano.
El hombre es radicalmente hijo, siempre es hijo de un modo completo debido a la paternidad divina por la que desde nuestros inicios estamos vinculados a ese origen divino que cada uno llamara como quiera o piense, lo importante es saber que hemos sido creados por alguien Superior y que gracias a eso y al amor de nuestros padres estamos aquí; al igual que todo ser humano es hijo siempre, uno solo es padre por participación, porque Dios le ha dado la capacidad para serlo ya que no siempre se es padre, solo por un momento. Las personas desde el momento en el que somos concebidos somos hijos y tenemos que aceptar y corresponder a esa noción de la persona.
Por desgracia, actualmente, en la sociedad en la que vivimos, a mucha gente se le ha olvidado esa noción de hijo, el hombre no quiere ser hijo y renuncia a esa filiación paternal; quizás me confunda al enunciar el termino olvidar y me tengo que referir mas a una rebeldía, a no querer aceptar la condición de hijo. Ser hijo no es un accidente, sino algo que pertenece a la condición misma del ser personal. Ser hijo significa ser engendrado, proceder de otro ser personal. Y todo ser humano es hijo de otro. Ser hijo significa ser querido por ser uno la persona que es, independientemente de si es guapo o feo, listo o torpe, alto o bajo. Al igual que el no aceptar la condición de ser hijo es una gran “falta”, encontramos la misma situación cuando unos padres, renuncian esa posibilidad y esa capacidad que les ha sido dada para ser padres por ese momento. Es tan importante que el hijo acepte su condición de hijo como que el padre realice su condición de padre, igual de grave me parece que una persona a los 14 años por ejemplo no acepte que es hijo y haga lo que le da la gana como que un padre no se preocupe por su hijo a partir de los 14 años porque considera que ya es capaz de valerse por si mismo.
Lo que es importante, es que si el hombre acepta desde el principio su condición de hijo, también tiene que colaborar con los padres y maestros en esa ayuda a crecer, en su educación. Me gustaría destacar una frase del libro que dice: “si el hombre se lo debiera todo a si mismo, la educación carecería de sentido”.
Esta clarísimo que la persona que piensa que no le debe nada a sus padres tanto humanos como divinos acaba metido en un egoísmo profundo en el que solo le importa el mismo y satisfacer sus propias necesidades. En algún momento del capitulo, nos dicen que la vida es un encargo, supuestamente un encargo divino, la existencia que debemos a Dios, pero aquellas personas que se rebelan con la filiación y simplemente cumplen ese encargo para sentirse bien con ellos mismos, esta claro, que su único destinatario son ellos mismos, de ahí, que acaben convirtiéndose en personas superficiales.
No se si he ordenado las ideas de manera correcta y ordenada pero espero que os pueda servir de algo de ayuda, un saludo.
Hola, soy Leticia Cuevas, de 2º de Lengua Extranjera.
Como afirma Polo en el libro "Ayudar a crecer", el fin último del matrimonio es la procreación-educación. Del mismo modo que para la procreación son necesarios el varón y la mujer, para la educación de los hijos también son necesarios el padre y la madre.
Me gustaría centrarme en ese aspecto, en la importancia de la educación conjunta, es decir que el padre y la madre eduquen juntos a sus hijos. Para que haya una educación conjunta es necesario que haya una unión entre los esposos, que estos se lleven bien y no riñan, especialmente delante de los hijos. En las familias en las que hay peleas, divorcios, poligamia, en definitiva, desunión, los hijos sufren un desequilibrio emocional que les producirá dificultades en el crecimiento y desarrollo.
En esta educación conjunta cada uno tiene su papel, "La educación familiar bien llevada requiere la colaboración del padre y de la madre, es complementaria por una simple razón: porque hay dimensiones humanas que la mujer no puede educar, y hay otras que el hombre tampoco puede o sabe educar. Esto va referido a la educación de los afectos o pasiones, que es lo primero" (parte 5 del capítulo II "enseñar a jugar"). Así como el padre puede enseñar mejor a jugar, la madre tiene un papel más importante en la acogida y el consuelo del hijo.
Actualmente la sociedad intenta imponer un estilo de vida en el que los progenitores cambian sus roles o educa uno solo de los progenitores, pero ambos progenitores tienen un papel fundamental (cada uno el suyo) en la educación, y el desarrollo de sus hijos, y deben formar un hogar en el que los niños crezcan educados en virtudes.
Soy MªÁngeles Jiménez de Lengua Extranjera.
El capítulo II resume la importancia de la familia con respecto a la educación de la prole. Dicha educación va unida a la procreación, finalidad del matrimonio. Si la procreación se ha dado externamente al matrimonio la educación familiar del niño no podrá llevarse a cabo al máximo. Mi pregunta sobre este tema es la siguiente: una pareja que se quiere pero no está casada y que como fruto de su amor tiene un hijo ¿este hijo estará en las mismas condiciones educativas que un niño nacido de un matrimonio?
Por otro lado, cuando Polo se dice que el matrimonio tiene como fin al hijo ¿se refiere únicamente a la finalidad de procreación? Si no es así ¿qué ocurre con un matrimonio que no puede tener hijos, cuál es la finalidad de su matrimonio?
En una familia en la que ha fallecido uno de los progenitores habrá un déficit educativo debido a que no se puede llevar a cabo la educación conjunta, pero ¿en qué sentido habrá un déficit?
Gracias
Soy Javier Marín de 2º de Educación Física.
Voy a hacer un resumen en general y apuntes importantes que he sacado.
La educación del niño (culminación de los padres con la ayuda de Dios) es muy importante, por lo tanto es competencia de los dos cónyuges. Siempre se debe educar al niño entre el marido y al mujer y por tanto todos los niños fuera de matrimonio o por poligamia son propensos a tener déficits afectivos. La afectividad es muy importante y yo diría la base de la educación del hijo, pero la afectividad tiene que ser igual por parte de los padres: no se debe contradecir delante del niño ni reñir, ni se deben hacer acciones que supongan cambios de ordenes por parte de algún progenitor ya que eso provoca que el niño se pueda sentir más querido por uno que por otro.
La base de la educación es la familia, algo en lo que estoy muy de acuerdo y me parece que sin un hogar familiar la educación del niño no será total y como a todos los niños, la educación tiene que se libre y serena basada en el juego por el que los niños aprenden a respetar unas reglas, ganar y perder, a no hacer trampas, etc. algo que en su vida adulta tendrán que desarrollar.
Y por último no me ha quedado muy claro la parte en la que habla en cómo debe actuar el Estado, alguien me la puede aclarar?
Gracias.
Hola, soy Rocío Yanes.Voy a comentar un poco el capitulo II: Renuncia a la filiación.
Según lo que he entendido, el matrimonio tiene varios fines:
- El fin primario es la procreación, pero no basta con quedarse aquí, porque la procreacion es propio de cualquier animal sino que también hay que educar, que es lo específico del ser humano.
- El otro fin del matrimonio es el amor entre los esposos que culmina en el amor de una nueva persona.
Por amor hay que educar al hijo pero si el hijo hiciese disminuir el amor entre los padres y desuniera a la pareja no podría llevarse a cabo correctamente esa función educativa. Por ello la educación tiene que ser familiar, es decir, conjunta, el hombre y la mujer se complementan para educar lo mejor posible al hijo y esto es un deber y un derecho de los padres.
Ahora bien, lo primero que se tiene que educar son los sentimientos, los afectos porque en el ser humano el equilibrio afectivo es necesariopara el desarrollo de facultades como la inteligencia y la voluntad, facultades inprescindibles para la integridad de la persona.
Hola:
Leyendo el capítulo extraigo algunas ideas fundamentales. La primera es que el fin más importante del matrimonio es la procreación, crianza y educación de los hijos. De acuerdo a esto dice “donde culmina esa relación de los padres con los hijos es en la educación” (página 87, 2º párrafo). Y añade que el hecho de que el hombre sea más hijo que padre es lo que argumenta la afirmación del fin primario del matrimonio. También añade al respecto que los padres no pueden volcar su amor en el hijo y olvidarse de su amor mutuo, porque “los padres reconocen su mutuo y propio amor en el hijo; que es obra común” (página 89, párrafo dos). Si se da el caso de que exista una desunión entre los padres, entonces la función educativa no se lleva a cabo de forma correcta. Por eso Polo afirma que el varón que tiene hijos con varias mujeres actúa contra la dignidad humana porque separa la relación entre el amor de los esposos y el amor al hijo. Por tanto, para llevar a cabo una buena acción educativa, es necesario que los padres permanezcan unidos y que éstos se “pongan de acuerdo” a la hora de educar, es decir, que uno no “quite la razón” al otro o que no se contradigan. Aludiendo al tema, Polo habla de las riñas entre los padres y dice que éstas no deben darse delante de los niños y que, además habrá que buscar la causa de esas discusiones.
Polo también comenta que la educación es primariamente familiar, es decir, la educación comienza en familia. Es en el hogar donde se establecen las primeras pautas de comportamiento, donde comienza la educación afectiva y también intelectual, pero también donde se enseña el juego o donde se fomenta la libertad entre los miembros del grupo familiar.
Creo que las ideas que el autor muestra en este segundo capítulo se recogen básicamente en la idea de que el hombre es ante todo hijo, puesto que el fin primario del matrimonio es la procreación y que junto a esto, el hombre se caracteriza por la educación, que debe llevarse conjuntamente entre el padre y la madre.
Voy a intentar exponer mi punto de vista sobre el capítulo 6: “Educar en libertad”.
Al leer este capítulo se me vino a la cabeza algo: “ Es tan difícil educar, intentar llevar por el camino del bien a los hijos, padres, hermanos, amigos…” porque cada uno tiene su criterio y forma de pensar, pero más difícil aún es educar a unos hijos.
En mi opinión es muy importante que unos padres eduquen a sus hijos en libertad. NO en total libertad, porque los excesos no son buenos, pero si en una libertad que los hijos se muevan, que tengan capacidad para decidir, que se enojen, que griten, etc. pero con límites claros y definidos. Por eso una manera de ayudar a los hijos a ser libres es enseñarles a ser hombres o mujeres de criterio. ¿Se puede pensar que las señales de tráfico son un limite a la libertad del conductor? De la misma manera, el criterio, las normas de actuación no suponen un recorte a la libertad, sino que, por el contrario ayudan a seguir un camino correcto que ayuda para ser felices.
Convendrá valorar lo que le gusta al hijo, plantearle quizás, alternativas cercanas a sus gustos, pero en ningún caso deberán ser los padres quienes decidan, sino que deberá ser el hijo, contando en cualquier caso con el apoyo incondicional de los padres.
Gracias. Un saludo!!!
Hola, soy Sofía Fernández Merino y voy a tratar el asunto de la educación en el ámbito familiar, en primer lugar quiero decir que , aunque seguramente me esté equivocando, creo que el fin más importante del matrimonio no es el hijo, sino el amor entre los esposos, ya que, sin este, no es posible educar al hijo de forma correcta...Además, ¿que pasa si un matrimonio no puede tener hijos? no se, me parece que los hijos son fruto del amor entre los esposos, y ese amor entre ellos se refleja en los hijos, de ahí que una de las funciones primordiales de los esposos es conseguir que sus hijos llegen a ser su mejor 'yo' como comenta en el texto.
En cuanto a que es Dios quien permite al marimonio el maravilloso don de tener un hijo estoy completamente de acuerdo ya que es Dios quien dota de alma al hombre y no los padres.
También estoy de acuerdo con el hecho de que los padres están al servicio de los hijos, ya que no son una propiedad suya, sino de Dios, aunque todavía sigo insistiendo en que el amor de los esposos es más importante... Hace poco leí un libro: Noviazgo y felicidad en el que se cita que el amor entre los esposos es necesario para que una familia funcione y por eso deben alimentarlo día a día, luchando por ese amor es cuando los hijos encontraran en sus padres una seguridad que les ayudará a luchar contra el mundo, el vicio teniendo siempre presente que el amor y apoyo de sus padres hacia ellos es incondicional...
En caunto a las parejas que no tienen hijos estoy de acuerdo con lo que ha dicho Paz Lavilla, pero además quiero incluir un as palabras del Catecismo:'Sin embargo, los esposos a los que Dios no ha concedido tener hijos pueden llevar una vida conyugal plena de sentido, humana y cristianamente. Su matrimonio puede irradiar una fecundidad de caridad, de acogida y de sacrificio'
por lo tanto no estoy de acuerdo con lo de que el matrimonio está ordenado primariamente a la procreación, porque si no es necesario el amor de los esposos: ¿Por qué uno debe casarse por amor y no por otros motivos?
A modo de conclusión me parece que, aunque la educación de los hijos así como la procreación como fin del matrimanio es un requisito esencial para que la persona pueda formarse plenamente y llegar a la felicidad, pero creo que esto no se puede conseguir sin el amor entre los esposos.
Hola a todos.
Después de leer los dos primeros capítulos del libro, me habían surgido algunas pequeñas dudas, pero leyendo los comentarios de mis compañeros me ha quedado algo más claro.
En el capítulo II párrafo 2 explica que los padres como primeros educadores, deben enseñar a sus hijos a educar los afectos, los sentimientos. En esta afirmación: “la educación en la familia es fundamentalmente una educación en la normalidad afectiva”. ¿A qué se refiere la normalidad afectiva?
Espero que alguien me sepa contestar. Un saludo y gracias.
Hola, soy Magdalena Laucirica.
Interesante el libro y mucho que pensar tras la lectura de este capítulo. La importancia de generar un hijo en el matrimonio y ser padre con la colaboración de Dios, buscando conseguir hombres y mujeres con un cuerpo y un alma sanos, educados con equilibrio en sus afectos y sentimientos, es una gran meta. ¿No necesitaríamos todos más formación antes de decidir la paternidad?.
La unión y colaboración entre los padres, el amor que se profesan, el conocimiento del reparto de tareas y la vivencia y transmisión de las virtudes, son elementos sumamente positivos a la hora de educar a un hijo. Todo esto exije un gran esfuerzo y una formación adecuada por parte de los padres. Muchos males de nuestro tiempo no serían tales si esta tarea de educar se realizase correctamente. Para esto se necesita preparación, conocimientos y muchas ganas.
Me gustaría responder a la pregunta que plantea Paz: “¿Por qué se dice, que no se justifica una política anticonceptiva si se pone de manifiesto que la educación siempre sale mal de una relación extramatrimonial? (apartado 4 Punto 1)
Pienso que el texto pretende trasmitir el problema de población presente actualmente en muchos paises, consecuencia las relaciones extramatrimoniales.
El autor plantea una solución más directa a la que se esta empleando (basada en procedimientos inmorales). Y propone el ir a la raíz de los problemas: poner freno a la poligamia,…
Consecuencia de relaciones extramatrimoniales es muy complicado la buena educación de los hijos, ya que como dice el texto: “se educa mejor cuando el amor del hijo es una prolongación del amor entre los esposos”, cuando esos hijos son fruto del amor entre uno y una.
Hola, soy Alberto Arroyo Berrocal de 2º de Magisterio de Ed. Física.
Voy hablar de la educación sobre el ámbito familiar.
En primer lugar quería destacar ¿Qué es la felicidad para el ser humano?
Podemos deducir amor conyugal o amor por los hijos (procreación - educación). Haciendo referencia al amor conyugal, cabe decir que, el amor hacia nuestro esposo/a sea pleno sin ningún tapujo, es decir, un amor en plenitud. Sin embargo el amor hacia nuestro hijo/a a veces lo magnificamos. Pero el fin es el mismo queremos un amor pleno en ambos casos.
El objetivo de un matrimonio es el amor. El amor que se profesan marido y mujer, que del cual, podemos decir que se transforma en un hijo.
Los padres están toda la vida pendientes de sus hijos y a veces, dejan de lado el amor hacia la otra persona del matrimonio, eso conlleva al error, es decir, al divorcio. La educación de un hijo siempre tiene que ser en mayor medida familiar.
En mi opinión la conclusión es procreación y educación de los hijos para llegar a la felicidad.
Los padres generan, crían y educan a sus hijos sin recibir nada a cambio, solo el amor mutuo.
Gracias.
Un saludo.
soy carlos de educación física. Voy ha hacer un pequeño resumen de las ideas principales del capítulo.
Empezaré citando el hecho de que no se debe entender la procreación como único fin del matrimonio, porque eso corresponde a una visión naturalista del hombre,hay que sumar a la procreación, la crianza y la educación como fines del matrimonio. Tambien en este punto aparece la figura de Dios, que según Polo, tiene más influencia que los padres en la creación del niño, ya que de Él viene dada el alma. También dice Polo que la mejor forma de educar es una prolongación del amor entre los esposos, y que el amor al hijo no debe provocar una disminución del amor entre los cónyuges, porque sino se daría una educación defectuosa. Además esta educación requiere una coordinación entre los esposos, porque si se contradicen habría un déficit en la educación del hijo. Al igusl que ocurriría en los casos de poligamia y de divorcio.
Además hay que destacar que la educación en familia es una educación en la normalidad afectiva. Aquí vuelve a aparecer el problema de la poligamia como ejemplo de caso en el que no se puede dar el equilibrio afectivo. Hay que crear unos hábitos, pero antes hay que educar los sentimientos. Para el equilibrio afectivo del niño, por tanto es imprescindible la estabilidad de los padres. También dice Polo que unos padres mal educados no pueden ser buenos educadores y que un niño que cree que uno de sus padres es mejor que el otro no puede tener equilibrio emocional, de ahí la importancia de la coordinación entre los esposos en la educación de su hijo.
Voy ha acabar ya porque me estoy extendiendo demasiado, aunque me faltan algunos temas por tocar, como el del juego, o el del hogar, el clan y la polis,pero es que tampoco es cuestión de aburrir a las ovejas. Mañana seguimos hablando de este tema.
Un saludo
Hola soy Carlos Herrero Pleite de Lengua Extranjera.
Me quería centrar en un tema del capítulo 2,la educación de la afectividad. La idea principal del capítulo que trata sobre la educación el hijo como parte de la procreación, nos da a los maestros la idea que los niños van a venir educados de casa en especialmente en la afectividad, en la intimidad de los gestos… Nos acordamos de la campaña por la lectura, para que los niños lean por imitación, o la del maltrato en otros países. En el libro nos dice que no basta con que el niño no lo vea pues eso más tarde o más temprano saldrá a la luz y el niño lo verá y se dará cuenta, el libro nos comenta sobre una educación conjunta a la vez que toda la familia se eduque y cambie las conductas que venía haciendo, buenas o malas, según el libro no las adecuadas. Pero esas conductas quién las sabe, ¿los maestros? ¿Necesitamos una escuela para padres?
Cuando hablamos de las conductas buenas o malas, o de si las cosas se hacen así o de esta forma, sería cerrar o determinar la educación de los padres hacia el niño, a veces los padres deberían ser naturales, el típico porque sí porque lo digo yo, porque soy tu padre y punto, nos han educado a todos y ninguno considera que su infancia ha sido mala o que está mal educado.
Esta es mi pequeña reflexión sobre algunas ideas del tema 2
Buenos dias, soy Natalia Lozano Rodríguez de Lengua Extranjera.
El texto comienza con la idea del matrimonio, y nos lo relaciona con la idea de procreacion y por lo tanto la relacion con el hijo.
Sobre la idea de que "el fin primario del matrimonio sea la procreacion, la crianza y educación",los padres tienen ese deber último el de educar al niño, que lo deben realizar ambos dando ejemplo de su amor puesto que ese sentimiento pasará al niño del mismo modo que los padres lo manifiesten.
Por todo ello, los padres deben amarse, fruto de ello nacerá el hijo.
Aunque solos no pueden realizar esa tarea, necesitan de ayuda divina, Dios.
Hola, soy Fernando Larrocha (Lengua Extranjera):
En la página 5, segundo párrafo dice que "el amor de los padres crece al concentrarse en el hijo".
Ésta idea me parece importante en la medida que se entiende que ha de haber un equilibrio entre los esposos y de los esposos para con los hijos. Y no es una nimiez que el hijo lo "sienta" ese amor porque es propio del hombre sentirse protegido y seguro en el seno de su familia construido sólidamente por amor.
Buenos días,
Sobre el capítulo dos me gustaría comentar lo siguiente:
En la página 96 se habla de los “criterios de la educación” y se hace un comentario donde la madre después de estar el hijo castigado por el padre, ésta le lleva la comida.
Por un lado, el niño pensará que buena es mi madre y cómo es mi padre, estoy de acuerdo en que se deja al padre en mal lugar y creo que ha casi todos nos ha sucedido algo parecida.
Como hija, recuerdo tener en mis padres las dos figuras: una protectora y a su vez, más flexible con el papel de la madre y otra con el papel más estricto serio del padre y es cierto que en los castigos casi siempre quedaba en mal lugar mi padre. Pero no creo que sea la palabra “indigna” una descripción exacta en este caso para la madre por querer hacer de reconciliadora, creo que eso le ayuda a tener un apoyo en un momento difícil al hijo y si los padres lo tienen de dicha manera acordado no creo que busque la madre el tener más predilección hacía el hijo.
Gracias a la unión y a la buena comunicación los padres deben tener una gran fortaleza y templanza y saber enseñar al hijo que cuando se comete un error hay que saber ser fuertes y por supuesto sin herir sus sentimientos y hablando con él entenderá perfectamente el papel de sus padres y aprenderá en el futuro. Creo que ambas figuras son muy importantes y que cada una tiene su papel como a la hora de jugar con el hijo donde estoy de acuerdo que los padres juegan de diferente manera con el hijo.
Muchas gracias,
Ana Isabel López Pérez
Buenos días: Después de leer los capítulos 1y2 he ... Buenos días:
Después de leer los capítulos 1y2 he llegado a las siguientes conclusiones:
La primera es que el hombre nace con forma pero no formado cosa que me parece bastante obvio ya que si nos comparamos con un animal observamos en primer lugar que somos muy dependientes de nuestra madre y que necesitamos que esta nos enseñe a comer... mientras que los animales nacen mas formados para poder defenderse en el medio en el que viven
2º El mero hecho de depender de nuestra madre nos indica que necesitamos ser formados, dicha formación nos lleva a la siguiente cuestión y es que para el hombre vivir es crecer. por orto lada necesitamos y que nos ayuden y esa ayuda debe ser guiada a un fin último que es la plenitud del ser humano y todo lo que este fuera de este contexto está mal enfocado.
3º Los dos puntos anteriores nos llevan a decir que: el hombre crea su primer vínculo de unión con sus padres. lo que implica decir que los padres tienen un deber con estos, ya que dicho hijo depende de ellos para llegar a la plenitud de ser humano por lo tanto cuando unos padres rompen dicho vinculo están condicionando el crecimiento y desarrollo de su hijo.
4 º la importancia de la educación. La educación es guiar dirigir extraer… no es un proceso dictatorial sino que es un proceso de orientar y guiar a la persona para sacarle lo mejor de sí mismo
5º hay que diferenciar entre maestro y profesor: el maestro es aquel profesor que deja una huella en la persona mientras que el profesor es aquel que pasa sin más.
Espero haber dejado claro algunos aspectos sobre lo que hemos visto durante estas semanas un saludo Jorge mayo
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